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15.- Después de 20 años de conocerse, escribí en la primera parte de esta columna, para una pareja así constituida es poético casarse. Ya no hay tiempo para más historias. Es cuestión de elegir a la pareja de los últimos días (ya sé que pueden ser 30 años más, pero no es lo común) y si semejante atracción en los tiempos del cólera puede más que las manías y achaques de uno y otra... ¿Qué mejor que casarse? Es la gran ofrenda.
16.- No es mala cosa el matrimonio para nosotros, los adultos y los viejos o pertenecientes a la tercera edad. Como los homosexuales, accedemos a un deseable ritual antes exclusivo del lozano muchachito de 27 y la cándida chiquilina de 19.
Nosotros también podemos, hasta somos capaces de bailar el vals o hasta con banda grupera o al ritmo de Café Tacuba, a pesar del ácido úrico y el colesterol. Pero, y después del pero, dicen viene la verdad, coincido con Rolando Hanglin, tal parece que estamos ante el réquiem para el matrimonio. Vamos a las estadísticas.
17.- Pero vayamos a la estadística y supuestamente a la realidad, ya que acudimos al INEGI. Durante el año 2006 se registraron 586 mil 978 matrimonios en el país. La edad promedio al momento de contraer matrimonio en los hombres fue de 27.8 años, por 25 de las mujeres.
18.- En el mismo año se registraron 72 mil 396 divorcios. La edad promedio de los hombres al momento de divorciarse es de 37.6 años y de las mujeres de 34.9 años.
En el país se registraron 12.3 divorcios por cada 100 matrimonios: Baja California (29.9), Chihuahua (26.4) y Colima (23.6), presentan las proporciones más altas.
La celebración del 14 de febrero se ha establecido como la fiesta del amor y la amistad desde tiempo atrás. Hoy día, esta fecha es muy popular en diversas culturas, sobre todo por la publicidad. Con motivo de esta celebración, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) ha integrado un conjunto de indicadores seleccionados sobre matrimonios y divorcios en el país.
19.- Estado conyugal de la población. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2007, en el país la población de 12 años o más ascendía a 80.5 millones: 37.9 millones de hombres y 42.6 millones de mujeres. De las personas de esta edad, 38 de cada 100 son solteras, 54 viven en pareja –casadas o en unión consensual– y 8 están separadas, divorciadas o viudas.
20.- La población soltera del país se compone por 50.1% de mujeres y 49.9% de varones. Por otra parte, quienes se encuentran unidos: ocho de cada diez son casados y dos viven en unión libre. Asimismo, de las personas desunidas: 54% son viudas, 32.5% separadas y 13.5% divorciadas.
21.- Matrimonios. En México durante el año 2006 se registraron 586 mil 978 matrimonios, en el año anterior fueron 595 mil 713; en cuanto a los divorcios, se realizaron 72 mil 396 y 70 mil 184, respectivamente. En un año los primeros disminuyeron (1.5%) y los segundos presentan una tendencia en aumento (3.2%).
22.- En el ámbito nacional, la edad promedio al momento de contraer matrimonio en los hombres fue de 27.8 años, por 25 de las mujeres. Las entidades donde tanto los varones como las mujeres, en promedio, tienen la mayor edad al matrimonio son Veracruz con 30.4 y 27 años, respectivamente; el Distrito Federal con 30.2 y 27.5 años, y Nayarit con 30 y 26.6 años.
23.- En el año 2006, la tasa bruta de nupcialidad (matrimonios por mil habitantes) en el país fue de 5.6%. Por entidad federativa, las que tienen las tasas más altas fueron Quintana Roo (9.4), Guerrero (7.3), Michoacán de Ocampo (7.2), Baja California (7.1) y Zacatecas (7); en contraste, Puebla (4), Hidalgo (4.2) y Morelos (4.5) muestran los valores más bajos de este indicador.
En el año 2006, de cada 100 personas que se casaron 75 eran jóvenes (15 a 29 años): 79.2% de las mujeres y 70.8% de los hombres. Cabe mencionar que el número de matrimonios entre personas jóvenes fue de 392 mil 781; es decir, 67 de cada 100 enlaces por el civil.
25.- De los matrimonios realizados durante ese año, 10.4% fue de parejas que tenían la misma edad; en 45.6% el varón era mayor de 1 a 5 años, en 13.6% de 6 a 9 años y en 8.9% el hombre era mayor que la mujer por 10 años o más. En contraste, en 17.9% la mujer era mayor de 1 a 5 años, en 2.5% de 6 a 9 años, y en 1% era mayor por 10 años o más que el varón.
26.- Del total de personas que contrajeron nupcias, 32.3% contaba con secundaria o equivalente, 19.9% tenía primaria, 21.5%, preparatoria o equivalente y 17.6% estudios superiores. Fuente: 1990 a 2006: INEGI. “Estadísticas Vitales”. Bases de datos.
27.- Durante el 2006 de cada 100 hombres que se casaron 96 trabajaban al momento de contraer nupcias, de ellos 57.2% era empleado, 14.7% jornalero o peón y 13% obrero, entre otros. En contraste, de cada 100 mujeres casadas, 41 trabajaban, en su mayoría como empleadas (77.2%).
28.- Divorcios. En 2006, por cada 100 enlaces realizados en el país hubo 12.3 divorcios; en el año 2000 la relación fue de 7.4 y en 1971 de 3.2. Para el año 2006, 15 entidades federativas superan la proporción nacional, las que presentan los valores más altos son Baja California (29.9 divorcios por cada 100 matrimonios), Chihuahua (26.4) y Colima (23.6); en contraste, las proporciones menores se registran en Oaxaca (2.3), Tlaxcala (2.8) y Guerrero (5.1). Fuente: 1971 y 1980: INEGI. Cuaderno núm. 1 de Población. Aguascalientes, Ags., 1989. Fuente: 1990 a 2006: INEGI. Estadísticas Vitales. Bases de datos.
29.- En México, la edad promedio de los hombres al momento de divorciarse es de 37.6 años y de las mujeres de 34.9 años. Las entidades que registran las edades de mayor promedio para ambos sexos son Morelos con 40.4 años los hombres y 37.2 años las mujeres; el Distrito Federal y San Luis Potosí, ambos, con 39.2 y 36.7 años, en ese orden.
30.- De las parejas casadas que se divorciaron en 2006, casi la mitad tuvo un matrimonio con una duración social de 10 años o más (49.5%), seguida de quienes estuvieron casados cinco años o menos (31%) y las que permanecieron unidas de 6 a 9 años (19.2%).
31.- De los hombres que se divorciaron, 23.2% era joven (15 a 29 años); 36.4% tenía entre 30 y 39 años; 22%, de 40 a 49 años, y 13.1%, 50 años o más. En el caso de las mujeres que se divorciaron, 32.4% era joven, 35.2% tenía entre 30 y 39 años, 18.8%, de 40 a 49 años y 8.6%, 50 años o más.
32.- En cuanto a las edades de las parejas que se divorciaron, en 15.2% tanto el hombre como la mujer tenían la misma edad, en 44.9% el hombre era mayor que la mujer de 1 a 5 años, en 12.4% tenía de 6 a 9 años más que ella y en 7.2% 10 años o más de edad; en cambio, en 15.1% la mujer era mayor que el hombre de 1 a 5 años; en 2.2% de 6 a 9 años y en 0.9%, la mujer era mayor por 10 años o más que el varón.
33.- De los hombres que se divorciaron, 22.5% declaró tener secundaria; 19.3% preparatoria y 19.1% estudios superiores; en el caso de las mujeres, las proporciones fueron de 23.3%, 17.8% y 17.2%, respectivamente.
34.- Revisar la legislación española al respecto y la del Distrito Federal de la Ciudad de México. Analizar los conceptos tradicionales y legales sobre matrimonio, casamiento y divorcio es urgente en beneficio de la sociedad y de cualquier tipo de familias, también de la libertad de la sociedad en Pro de menores y mayores de edad.
PS. Me pasó con el dengue, lo confundí con una gripe y no. Por poco y tomo antibióticos equivocados. Ahora, la mayoría de los casos mortales de la influenza fueron por confusión con una fuerte gripe. Así lo relata Manuel Camacho Solís en su convalecencia. La influenza porcina es una gripe y tiene cura, hay con que curarla. La Ciudad de México, Distrito Federal, no es todo México. Cada entidad federada toma de acuerdo a su realidad social, económica, topográfica, demográfica e infraestructura médica sus medidas. En el estado de Colima cerrar todos los restaurantes de Manzanillo o Colima es enviar en automático al desempleo a cientos de colimenses y dejar sin sustento a sus familias. Que lo paguen los gobiernos perredistas, panistas o priistas, así como sus candidatos, que lo lleven a cabo. Vote en contra de ellos si toman medidas extrapoladas, sin argumentos sólidos o si nos esconden información sobre la realidad colimense. En todo caso, se requiere de una medida integral en todo el estado, no parcial. ¡Qué rindan cuentas el 5 de julio de 2009! Ya merito.
*Doctor en Derecho, UNAM
plateado96@hotmail.com
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