Propuesta de reforma al Código Electoral

Jueves 24 de Noviembre del 2016
VERÓNICA GONZÁLEZ CÁRDENAS

LA semana pasada, se realizó el XXVII Congreso Nacional de Estudios Electorales: el Nuevo Mapa Electoral Mexicano, en la ciudad de Guanajuato, en el que participé con la ponencia titulada “El sinuoso camino hacia la paridad de género en el estado de Colima. Elecciones 2015”. En dicha intervención, describí la experiencia local en la aplicación del principio constitucional de paridad, y expuse la necesidad de promover reformas al Código Electoral, para garantizar el derecho de participación política de las mujeres, no sólo en la postulación de candidaturas, sino también en el acceso a los cargos de representación popular. A continuación, se presenta un extracto de la ponencia.

La reforma político-electoral de 2014 implicó una serie de cambios en el sistema electoral mexicano que impactaron no solamente en la operatividad de las instituciones encargadas de organizar y calificar los comicios locales y federales, sino en la propia participación política de las y los ciudadanos. Entre los cambios más significativos destaca la paridad de género, establecida en el artículo 41 de la Constitución Federal, que obliga a los partidos a postular un 50 por ciento de candidatas mujeres y otro 50 por ciento de candidatos varones a la Cámara de Diputados, Senado de la República y Legislaturas locales. Esta reforma ha sido considerada por ONU Mujeres como un avance hacia una sociedad más justa, democrática e incluyente.

Sin embargo, el camino hacia la paridad de género resultó sinuoso para los estados que tuvieron elecciones en 2015 y que sirvieron de punta de lanza para incentivar y garantizar una mayor participación política de las mujeres. En la mesa se señalaba que 2015 fue el año de la paridad. Yo sostengo, además, que los Organismos Públicos Locales Electorales que organizamos elecciones locales dimos un paso hacia adelante en la aplicación de la paridad de género, consiguiendo resultados interesantes.

Si bien hay estados que tuvieron un retroceso en el número de escaños ocupados por mujeres, como Jalisco, hay otros que lograron avances, como Colima, que tuvo una proporcionalidad de 16 diputados varones (64 por ciento) y nueve diputadas mujeres (36 por ciento), aunque al darse una licencia de un diputado del Partido Verde Ecologista de México por el principio de representación proporcional, la conformación definitiva de la Legislatura quedó en 15 diputados (60 por ciento) y 10 diputadas (40 por ciento).

Estoy convencida de que es necesario promover reformas legislativas que posibiliten no sólo la postulación paritaria de candidaturas al Congreso del Estado y a los 10 Ayuntamientos que conforman la entidad, sino también el acceso de las mujeres a los cargos de representación popular. Si no fuese posible establecer en el Código Electoral que las mujeres encabecen las listas plurinominales, podría implementarse un mecanismo de compensación basado en una acción afirmativa, de tal modo que las diputaciones plurinominales podrían asignarse, en primer lugar, al género subrepresentado, privilegiando la paridad de género, tal como lo hizo el Consejo General del Instituto Electoral del Estado de Colima, con base en la fórmula emitida por la Sala Regional Monterrey del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Además, se debe incluir la obligatoriedad de los partidos y candidaturas independientes, de cumplir con la paridad horizontal y vertical en la postulación de candidatas y candidatos a integrantes de los Ayuntamientos. También es necesario promover un cambio cultural, que nos permita entender que una democracia no puede estar completa cuando las mujeres, que conforman el 51 por ciento de la población, están subrepresentadas en la política y en la toma de decisiones que afectan su vida cotidiana.

 

*Consejera del IEE y periodista

verogonzalez73@gmail.com

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