Maldonado dice…

Jueves 12 de Enero del 2017
CARLOS MALDONADO VILLAVERDE

País de cartón

HUBO una vez un país de cartón, sus habitantes se habían acostumbrado a vivir en casas de cartón, a comer engrudo y a masticar revistas y periódicos para hacer pulpa y poder construir enseres domésticos de cartón: sillas, mesas, vasos, platos…

La ropa se hacía de papel de china y papel crepé, mientras que los más pobres de entre los pobres vestían una especie de mezclilla hecha con papel periódico y cartón de huevo.

Desde luego, no estamos hablando de los magnates, los potentados, los mandatarios y los jueces. Ellos vivían en casas de mármol, con adornos de marfil y alabastro. Las mujeres vestían ropas traídas de Francia, y los hombres, finos casimires ingleses.

Un día, el jefe de todos dijo que habrían de hacer un nuevo sacrificio, pagarían más cara la gasolina. Era doloroso pero necesario. Enojados, los habitantes de las casas de cartón salieron a tirar la gasolina y los políticos de oposición dieron discursos incendiarios, atreviéndose a salir de sus casas de mármol y alabastro, para que la chusma supiera que ellos sí tenían el corazón del lado del pueblo.

Todos tiraron la gasolina en calles y plazas, pero las calles también eran de papel. Las arengas de los políticos de oposición hicieron saltar chispas de indignación y el fuego se inició. El país ardió durante 40 días y 40 noches. La gente veía perderse sus hogares, sus muebles, sus libros, todo…

Mientras tanto, a la distancia, magnates, potentados, mandatarios, jueces y políticos de oposición observaban el fuego desde sus mansiones de mármol y hacían planes para generar en la reconstrucción grandes negocios que dejarían mucho dinero y con él podrían comprar mansiones más grandes, más joyas, más marfil y más alabastro.

Desde luego, no es nuestro país, porque en el país que yo nací, en 1956, simbolizábamos la patria con “El cuerno de la abundancia”; el mundo hablaba de “El milagro mexicano”; un Presidente de México nos dijo que deberíamos aprender a “Administrar la abundancia”... Entonces, ¿qué nos falló?

Nos falló la ceguera de nuestros gobernantes que poco voltean a mirar el abismo que se ha creado entre los que estamos bien y los que están mal, mucho menos a observar el precipicio que hay entre los que estamos bien y ellos que están mejor, mucho mejor.

Nos falló la ambición y la visión de quienes convirtieron la riqueza en su ideal, como un valor supremo. Nos convertimos en una sociedad materialista, pero no pudimos manejar la carga que implica dejar atrás los verdaderos valores que nos unían.

Nos fallaron los principios, el dinero fácil corrompió a los funcionarios, a los proveedores de servicios al gobierno, a los sindicatos… La seguridad de las “plazas” vitalicias y heredables terminaron corrompiendo a oficinistas, médicos, enfermeras y maestros...

Los grandes capitales de funcionarios, políticos, líderes sindicales y demás es lo que realmente ofende a la sociedad. Por eso, los manifestantes exigen que no se paguen bonos de gasolina, sueldos elevados y demás canonjías, por eso duele la dieta de los diputados. El problema es que el sistema está totalmente echado a perder, existimos grandes masas de ciudadanos de segunda y hay los otros, los de primera, los de lujo, los de la realeza nacional, y quizá haga falta mucha sangre para reconstruir este país. Hemos condenado a la próxima generación de mexicanos a encontrar un camino, porque nosotros no hemos trazado ninguno.

En México, la sociedad ha sustituido los principios por los fines, las convicciones por los propósitos. El idealismo ha cedido el paso al pragmatismo. Las bases sobre las que alguna vez soportamos nuestro proyecto de Nación están minadas y nada (ninguna convicción, ningún ideal, ningún principio) las ha reemplazado. Si no creamos de nueva cuenta ese orgullo de trabajar por hacer un país exitoso y justo, estamos condenados al fracaso.

La patria debe volver a ser ese lugar por el que damos la vida y por el que estamos dispuestos a hacer todo lo que esté en nuestras manos para salvarlo.

 

carlos@campeonplus.com.mx

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