Despacho político

Martes 29 de Noviembre del 2016
ARMANDO MARTÍNEZ DE LA ROSA

Sí es peligroso

DONALD Trump es realmente peligroso para el mundo. Pero el mundo parece ya voltear a otro lado.

Reproduzco fragmentos de un libro que expone ideas coincidentes con las del próximo presidente de Estados Unidos y sus seguidores.

1.- “En aquella época abrí los ojos frente a dos peligros que antes apenas conocía de nombre, y que nunca pude pensar que llegasen a tener tan espeluznante trascendencia: el marxismo y el judaísmo”.

2.- “De la misma forma que las mujeres, cuya emotividad obedece menos a razones de orden abstracto que al ansia instintiva e indefinible hacia una fuerza que las reintegre, y de ahí que prefieran someterse al fuerte antes que seguir al débil, igualmente la masa se inclina más fácilmente hacia el que domina que hacia el que implora, y se siente interiormente más satisfecha con una doctrina intransigente que no admita dudas, que con el goce de una libertad que generalmente de poco le sirve. La masa no sabe qué hacer con la libertad, sintiéndose abandonada”.

3.- “Que ellos no eran amantes de la limpieza, podía apreciarse por su simple apariencia. Infelizmente, no era raro llegar a esa conclusión hasta con los ojos cerrados.

Muchas veces, posteriormente, sentí náuseas ante el olor de esos individuos vestidos de chaflán. Si a esto se añaden las ropas sucias y la figura encorvada, se tiene el retrato fiel de esos seres”.

4.- “Existe una verdad que no debe ni puede olvidarse: es que tampoco en este caso una mayoría estará capacitada para sustituir a la personalidad en el gobierno. La mayoría no sólo representa siempre la estupidez, sino también la cobardía. Y del mismo modo que de cien cabezas huecas no se hace un sabio, de cien cabezas no surge nunca una decisión heroica”.

5.- “El arte de todos los grandes conductores de pueblos, en todas las épocas, consiste, en primer lugar, en no dispersar la atención de un pueblo y sí en concentrarla contra un único adversario. Cuanto más concentrada esté la voluntad combativa de un pueblo, tanto mayor será la atracción magnética de un Movimiento y más formidable el ímpetu del golpe. Forma parte de la genialidad de un gran conductor hacer que parezcan pertenecer a una sola categoría incluso adversarios diferentes”.

6.- “Después que la masa vacilante se ve en lucha contra muchos enemigos, surge inmediatamente la objetividad y la pregunta de si realmente todos están equivocados o sólo el propio pueblo o el propio Movimiento es el que tiene la razón. Con esto aparece el primer colapso de la propia fuerza. De ahí que sea necesario que una mayoría de adversarios sea siempre considerada en bloque, de manera que la masa de los propios adeptos estime que la lucha se dirige contra un enemigo único. Esto fortalece la fe en la propia causa y aumenta la indignación contra el enemigo”.

7.- “La Naturaleza misma suele oponerse al aumento de población en determinados países o en ciertas razas, y esto en épocas de hambre o por condiciones climáticas desfavorables, así como tratándose de la escasa fertilidad del suelo. […] la Naturaleza obra aquí sabiamente y se opone a la conservación de la prole al someter a ésta a rigurosas pruebas y privaciones tan arduas, que todo el que no es fuerte y sano vuelve al seno de lo desconocido. El que entonces sobrevive, a pesar de los rigores de la lucha por la existencia, resulta mil veces experimentado, fuerte y apto para seguir generando, de tal suerte que el proceso de la selección puede empezar de nuevo. Actuando de ese modo brutal contra el individuo y llamándolo de nuevo momentáneamente a desaparecer, por no ser capaz de resistir la tempestad de la vida, la Naturaleza mantiene la Raza […]. Lo que nadie podrá dudar es que la Tierra estará expuesta a las más duras luchas por la existencia de la Humanidad. Al final, vence siempre el instinto de conservación. Bajo la presión de éste, desaparece lo que llamamos espíritu humanitario como expresión de una mezcla de locura, cobardía y pretendida sabiduría. Si la Humanidad se hizo grande en la lucha eterna, en la paz eterna desaparecerá”.

8.- “Los pueblos que, como zánganos, consiguen infiltrarse en el resto de la Humanidad, a fin de, bajo todos los pretextos, conseguir que los otros trabajen para ellos, pueden, incluso sin poseer un hábitat concreto y limitado, formar un Estado. Eso se da en primer lugar en un pueblo cuyo parasitismo, sobre todo hoy, el resto de la Humanidad soporta: el pueblo judío [Aquí se puede cambiar judíos por mexicanos, hispanos, musulmanes o, en general, extranjeros. D.P].

9.- “El Estado es un organismo racial y no una organización económica. La condición más esencial, por tanto, para la formación y conservación de un Estado es la existencia de un sentimiento de solidaridad, basado en la identidad de raza”.

Son ideas que conducen en la práctica a la conducta de Trump, los supremacistas blancos que ha escogido por colaboradores y a millones de estadounidenses blancos hipnotizados por el racismo, la xenofobia y el retorno a la “grandeza” del imperio.

Las citas las extraje del libro Mi lucha, de Adolfo Hitler.

 

MAR DE FONDO

** “Tras empinado ascenso,/ hasta llegar más alto que las nubes/ y más arriba aún,/ Ícaro e Ícara se precipitan/ más rápido de lo previsto,/ pero aterrizan suavemente en las dunas,/ donde -más empinado aún-/ planean el siguiente vuelo”. (Günter Grass, alemán, 1927-2015. Varados.)

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