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AÑO 60 | Nº EDICIÓN 20007

 

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Niega Rogelio Rueda que haya chivos expiatorios

Jueves 21 de Febrero de 2013
         


Mario Alberto SOLÍS ESPINOSA

 

El secretario general de Gobierno acepta que los cuatro asesinos de Irma Jazmín fueron detenidos en diferentes momentos y por otros delitos; el homicida del presbítero José Flores ya recibió auto de formal prisión; no pretendimos desacreditar la marcha, estábamos reuniendo pruebas para anunciar la aclaración de los crímenes, argumenta

El anuncio de la aclaración de los asesinatos de la niña Irma Jazmín y del padre José Flores Preciado no pretendió desacreditar las marchas del fin de semana, afirmó el secretario general de Gobierno, Rogelio Rueda Sánchez, quien además negó que en estos dos casos, la Procuraduría General de Justicia del Estado pretenda fabricar chivos expiatorios.
Indicó que si la conferencia de prensa donde se dieron a conocer que ya están presos los responsables de ambos crímenes se realizó el domingo, fue porque hasta esa fecha contaron con todos los elementos probatorios; “además, que el homicida del sacerdote, Ricardo González, había sido capturado 2 días antes”, y a quien, añadió, ya se le dictó auto de formal prisión.
También reconoció que los cuatro responsables del asesinato de la niña tecomense fueron aprehendidos en fechas diferentes, “primero se capturó a uno, luego a varios y finalmente a otro”, refiriéndose en ese último caso a Eduardo Hernández Carvajal, quien fue localizado tras ser herido de bala el 11 de febrero pasado.
Señaló que el gobierno estatal no fabricó chivos expiatorios en estos casos, “porque eso quedaría en evidencia rápidamente, aunque entendemos que la población desconfía de las autoridades, más del ámbito de la procuración de justicia, es un asunto cultural”, dijo.

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Luego de enfatizar que el gobierno estatal no fabricó chivos expiatorios en el caso de los asesinatos que recientemente indignaron a la sociedad colimense, el secretario general de Gobierno, Rogelio Rueda Sánchez, señaló que el anuncio de que esos crímenes estaban resueltos no pretendió desvirtuar las marchas del fin de semana, donde participaron miles de colimenses exigiendo paz y justicia.
Señaló que si no dio a conocer antes la aclaración de los homicidios de la niña Irma Jazmín y del padre José Flores Preciado, fue porque se estaban recopilando todas las pruebas, y porque el asesino del presbítero apenas había sido capturado 2 días antes.
Inicialmente, el funcionario estatal manifestó que en el caso de la niña asesinada en Tecomán, ya rindieron frutos las investigaciones en torno a una de las tres líneas que se estaban trabajando, “era importante llegar a la verdad, pero más poderlo probar”.
Destacó que finalmente se aclaró que fue un crimen de la delincuencia organizada; “ya están detenidas cuatro personas: Salvador Romero Sandoval, Óscar Fernando Arreguín Girón, alias El Grande; Ignacio Ramírez Isordia, alias El Nacho, y Eduardo Hernández Carvajal, alias El Lalo”.
Narró que primero fue detenido uno de ellos, y en base a información suelta que estaba declarando, “se logra seguir el hilo para detener al resto de los presuntos responsables”.
Manifestó que ya con las detenciones fue posible saber que el asesinato se cometió por una equivocación, “es decir, que la víctima no era la que querían secuestrar, pero igualmente es un hecho condenable que debía aclararse de inmediato”.
En cuanto al homicidio del padre José Flores Preciado, el secretario general de Gobierno expresó que también existía más de una línea de investigación, pero finalmente se determinó, con pruebas, que Ricardo González Vázquez fue el responsable del crimen.
Precisó que, en ese caso, el responsable fue detenido 2 días antes de la rueda de prensa que el domingo pasado ofreció la procuradora general de Justicia del Estado, Yolanda Verduzco Guzmán, “pero nos tardamos un día en tomarle declaración y recopilar las pruebas”.
Destacó que fue importante que este hecho se aclarara, porque incluso el cardenal Norberto Rivera había realizado declaraciones que no se apegaban a la verdad, en el sentido de que varios presbíteros habían sido víctimas de extorsión, “pero ahora sabemos que el asesino cometió el crimen en su desesperación por conseguir dinero para droga”.
Al preguntarle si para llegar a la resolución de estos casos la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) únicamente se basó en la confesión de los responsables, Rogelio Rueda Sánchez indicó que existen varias pruebas, “las declaraciones de los implicados nos llevaron a detener a otros, pero no sólo son esos testimonios”.
Enfatizó que también existen otras pruebas, como el vehículo en que los delincuentes subieron a la menor Irma Jazmín, “así como pruebas que se enviaron a laboratorios ajenos al gobierno estatal, para asegurarnos que los rastros en el auto correspondían a la niña”.
Aceptó que es muy difícil encontrar testimonios de terceros que corroboren las confesiones de los responsables, “porque sí hay gente que dice que vio algunas cosas, pero argumentan que no quieren ponerse en riesgo y eso lo debemos respetar”.
Cuestionado sobre el nombre del primero de los delincuentes que fue detenido, dijo no tener el dato, “pero sí teníamos ese avance, por eso cuando me preguntaban sobre las investigaciones, yo decía que teníamos elementos muy importantes, pero no se podían revelar”.
Luego, el responsable de la política interna del estado señaló que las pruebas son contundentes, “tan es así, que a Ricardo González, asesino del padre José Flores, el juez ya le dictó auto de formal prisión desde el pasado martes, porque hay elementos que aportó la PGJE”.
Detalló que en el caso de los cuatros presuntos asesinos de la menor todavía no hay formal prisión, toda vez que la defensa de esos sujetos solicitó la ampliación del término legal, con el objetivo de presentar elementos ante el juez que lleva el caso.
Más adelante, el secretario general de Gobierno fue cuestionado sobre Eduardo Hernández Carvajal, (a) El Lalo, quien de acuerdo a la procuradora general de Justicia del Estado, Yolanda Verduzco Guzmán, fue detenido, junto con sus cómplices, el 2 de febrero, sin embargo, de acuerdo a registros periodísticos, ese mismo sujeto fue herido en una balacera en Tecomán, el 11 de febrero.
Al respecto, el funcionario respondió que “primero se detuvo a uno, luego fueron apresados varios y finalmente este último; incluso algunos de los elementos probatorios surgen después, porque son detenidos por un asunto y luego aparecen relaciones con otros delitos, como sucedió en este caso”.
Destacó que los probables responsables en el caso de la niña “fueron detenidos por posesión de drogas y armas, se les consigna por ello, mientras que por el homicidio son consignados hasta que ya se cuenta con el caudal probatorio”.
Al insistirle cuándo fue detenido el primer delincuente, si el 2 de febrero como lo afirmó la procuradora general de Justicia del Estado, “dijo que solamente tiene conocimiento que primero fue detenido uno, luego varios en un solo evento y posteriormente el que fue herido”.
Sin embargo, descartó que en este caso existan chivos expiatorios, “porque eso quedaría evidenciado en un breve tiempo. Es cierto que la población tiende a pensar eso, porque la desconfianza en las instituciones es un asunto cultural, independientemente de quién esté al frente”.
Manifestó que ante esa desconfianza de la población, las autoridades deben armar sus investigaciones con pruebas fehacientes, “porque además sabemos que habrá una defensa, misma que buscará cualquier argumento para alegar la inocencia de sus clientes”.
Al cuestionarle si no hay contradicción en las declaraciones oficiales que hablan de un amplio trabajo de inteligencia, pero luego se reconoce que a uno de los presuntos responsables se le detuvo porque fue herido, Rueda Sánchez expresó que “en los casos de investigación se van encontrando hilos de otros casos y se van relacionando”.
Dijo que “no todos los criminales son detenidos, porque se estaba investigando un caso particular, dado que ese tipo de gente participa en muchos ilícitos, entonces hay detenidos que luego son culpables de otros homicidios o delitos, eso nos ocurre con frecuencia.
“Habrá quién argumente que muchos casos encuentran su resolución de pura suerte, bueno sí, pero en caso de no hacer investigaciones y perseguir a los delincuentes, no llegaríamos a nada”, enfatizó el secretario general de Gobierno.
Sobre la declaración que ofreció el 29 de enero, 2 días después del homicidio de Irma Jazmín, en el sentido de que no había participación del crimen organizado, el funcionario argumentó que en ese momento no había elementos para atribuir el delito a la delincuencia organizada.
Refirió que desde el inicio había tres líneas de investigación: “Una de ellas tenía que ver con el crimen organizado, pero no había elementos para pensar en esto, sólo sabíamos que la niña había desaparecido y luego la encontraron en las condiciones que ya todos conocen”.
Detalló que por la brutalidad del homicidio, se pensó que el responsable era una persona que no está bien de sus facultades mentales, “porque si hubiera sido una ejecución con arma de fuego, de inmediato hubiéramos supuesto que sí estaba relacionado con el crimen organizado”.
En otra parte de la entrevista, Rogelio Rueda fue cuestionado sobre la fecha en que la procuradora general de Justicia del Estado, Yolanda Verduzco, dio a conocer la resolución de los asesinatos, un día después de que miles de colimenses marcharon en la capital del estado para pedir paz y justicia.
A lo anterior, respondió que “si estuviéramos buscando sólo responder al tema de la marcha, si ya teníamos a los detenidos días antes, hubiéramos adelantado la rueda de prensa para desacreditar las motivaciones de esa marcha”.
Puntualizó que, sin embargo, el gobierno estatal prefirió allegarse las pruebas, “si lo hacíamos antes, podíamos incurrir en una consignación débil e insuficiente, lo que es irresponsable. Entonces no se usó la información para desacreditar las causas de esa concentración”.
Señaló que, además, la administración estatal comparte las motivaciones de la marcha, “creemos que es muy valioso que la Iglesia Católica llame a reflexionar sobre el tema de la inseguridad; las autoridades nos sentimos aludidas por la marcha, pero no somos los únicos”.
Explicó que el Gobierno del Estado toma la parte que le corresponde, “nos ponemos el saco, porque sabemos que nos hace falta una mayor eficacia, pero también nos parece que igualmente existe una responsabilidad importante de toda la sociedad”.
El ex senador subrayó que la resolución de este tema no sólo depende de realizar más patrullajes, “sino que es necesario restablecer el tejido social; hay causas económicas, sociales y una degradación de los valores, todo eso fermenta y genera delincuencia”.
Manifestó que si bien el gobierno tiene la responsabilidad de atender esos problemas, también hay otros actores implicados, “comenzando con los padres de familia, quienes tienen una actitud diferente a la de hace 10 años, cuando agradecían que la policía llevara a sus hijos a su casa, pues ahora se enojan y regañan a los elementos”.
Insistió que, por lo anterior, comparten el llamado que hizo la Iglesia Católica en las marchas del fin de semana, “así como la preocupación de los miles de ciudadanos, estamos convencidos de que esto se debe atender, nosotros en la parte que nos toca y la sociedad con lo suyo”, finalizó.

 

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