
AÑO 60 | Nº EDICIÓN 20007
Elena DEL TORO
Niega la Comisión Nacional Bancaria y de Valores certificación para 2013; Felipe Cárdenas Mancilla y Rafael Ordorica Suárez, del Consejo de Administración, se rehúsan a explicar el caso a los medios; socios afectados tomarían acciones judiciales.
La Cooperativa Colima Caja Popular se encuentra paralizada y no podrá seguir captando recursos, debido a la existencia de pérdidas de más de 54 millones de pesos, señalaron los socios e integrantes de la Comisión de Vigilancia y Recuperación de la Cartera Vencida, Gonzalo Medina Ríos y Javier Dueñas Chávez.
Por no tener reservas económicas, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) negó la certificación a la institución; aunque una ahorradora denunció que durante años en las oficinas ubicadas en la calle Constitución, había un aviso de que se encontraban en proceso de obtenerla.
El presidente y el secretario del Consejo de Administración, Felipe Cárdenas Mancilla y Rafael Ordorica Suárez, respectivamente, se negaron a dar información a los medios de comunicación.
En tanto, los socios amenazan con realizar acciones legales y extrajudiciales para recuperar su dinero, y lamentan la falta de información porque se desconoce la cantidad total de socios afectados.
Ayer, en el Casino del IMSS, ubicado en la avenida Niños Héroes, se llevó a cabo la asamblea de los miembros de la Cooperativa Colima Caja Popular, en donde prevaleció entre los socios el disgusto y la tristeza, porque ven difícil recuperar su dinero luego que unos se autoprestaron millones de pesos.
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Por aproximadamente 2 horas, los trabajadores e integrantes del Consejo de Administración de la Cooperativa Colima Caja Popular explicaron a los socios que a partir del 1 de enero de 2013, la institución quedará paralizada porque la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) no otorgará la certificación, por la falta de reservas y la existencia de pérdidas de más de 54 millones de pesos.
A las 11 de la mañana comenzó la asamblea que se llevó a cabo en el Casino del IMSS, que fue a puerta cerrada para los representantes de los medios de comunicación, puesto que en la entrada principal había hombres que impedían el ingreso con el argumento de que era una reunión privada, y que al término darían información.
Afuera se escuchaban los reclamos de los socios respecto a que dos inversionistas adeudan 10 y 20 millones de pesos, y pedían dar a conocer los nombres de los deudores. También denunciaban que uno de los integrantes del Consejo de Administración abrió un nuevo negocio ubicado en el Centro de la ciudad de Colima, mientras en la Cooperativa están en números rojos.
En tanto los directivos argumentaban que para generar ahorros en las operaciones cerrarían las sucursales ubicadas en todos los municipios, y solamente quedarían una oficina abierta.
Puntualizaron que la institución no puede seguir pagando intereses, puesto que se encuentra en una situación crítica.
Ahí, aprobaron integrar una comisión de vigilancia y para recuperar la cartera vencida, conformada por socios de tienen entre 4 y 10 años en la Caja Popular.
A la 1:09 de la tarde concluyó la asamblea. Diario de Colima quiso entrevistar al presidente del Consejo de Administración, Felipe Cárdenas Mancilla, quien se negó a dar información, y salió rápidamente del edificio.
También se cuestionó al secretario del Consejo, Rafael Ordorica Suárez, quien señaló que la información solamente la podía proporcionar el presidente, “porque es el único que sabe la situación de la caja, tu servidor no sabe nada”, y luego resguardado por dos hombres fue sacado del lugar.
Los integrantes de la comisión de vigilancia, Gonzalo Medina Ríos y Javier Dueñas Chávez, desconocieron la cantidad de ahorradores e inversionistas que integran la Cooperativa Colima Caja Popular que resultaron afectados por la paralización de la institución.
El ex diputado local y socio de la caja popular, Gonzalo Medina, indicó que el problema surgió porque no obtendrán la certificación de la CNBV debido a la falta de reservas, por lo que a partir del 1 de enero de 2013 no podrán seguir captando recursos y, “por lo tanto, la institución quedará paralizada”.
Al cuestionarle si la institución se encuentra en número rojos, Javier Dueñas indicó que, según la información otorgada por el Consejo de Administración, hay activos que deben recuperarse principalmente por créditos, pero se negó a decir una cifra hasta realizar las revisiones correspondientes.
A pregunta expresa, aceptó que hay autopréstamos por parte de unos socios, “no quiero mencionar nombres ni montos hasta verificar los estados contables. Eso fue el origen de esta situación por lo que se señalan de pérdidas de ejercicios anteriores que son más de 54 millones de pesos”.
Añadió: “Eso es inadmisible, no se puede justificar de ninguna manera que por no tener captación de recursos se den ese tipo de pérdidas; que hubo irregularidades y mal manejo, lo estamos viendo a simple vista”.
Indicó que no se puede hablar de que no hay recursos porque están distribuidos en préstamos; “y si en las revisiones nos encontramos que hay socios que se despacharon con la cuchara grande y se beneficiaron con el recurso de los ahorradores, tendremos que proceder a interponer las denuncias correspondientes”.
Desconoció cuál es la cantidad de personas afectadas, por lo que, dijo, entre los puntos de pedirán que les entreguen está una copia del acta constitutiva, “para ver quienes fueron los integrantes y cuál es el capital social que se inició la cooperativa”.
Además de los estados de cuenta bancarios, el número total de socios, así como de inversiones y ahorros, el número de acreedores, el monto total de los créditos, el destino de las garantías de los pagos y el estado de bienes y empresas que garanticen el monto de todos los ahorros de inversiones de los socios.
Indicó que están tratando de intervenir para evitar otro quebranto a los ahorradores, y “vamos a procurar que los socios ahorradores de la cooperativa vayan recuperando aunque sea gradual y proporcionalmente conforme se vayan recuperando los recursos”, indicó.
Dijo que le da confianza que los órganos de dirección están dando la cara y “son colimenses que conocemos desde hace muchos años, que gozan hasta la fecha de una calidad moral y económica aceptable. Sabemos que no les convendría verse inmersos en un problema de aseguramiento de bienes”.
Afirmó que los integrantes de los Consejos de Administración y Vigilancia, Felipe Cárdenas y Rafael Ordorica, así como Juan Manuel Mancilla Lomelí y “el contador general se están comprometiéndose a que los integrantes de la caja van a recuperar sus ahorros”.
Puntualizó que hasta el momento no se ha declarado la quiebra técnica de la cooperativa, pero “solamente hay paso, la experiencia que tenemos de estos asuntos nos indican que estamos ante una situación bastante irregular, peligrosa, para los ahorros de los ahorradores”.
Puntualizó que en cuanto tengan los elementos correspondientes solicitarán el apoyo de las autoridades, tanto para castigar a los responsables, en caso de que hubiera irregularidades en el manejo de los recursos, como para que el gobierno confíe en que los pasos son para evitar otro problema social.
En tanto, Gonzalo Medina puntualizó que en cuanto obtengan la información de los principales ahorradores e inversiones, harán las acciones para recuperar el dinero que podrían ser extrajudiciales o legales.
Aunque confió en que los ahorradores puedan recuperar su dinero, señaló que en la reunió observó mucho desanimo, molestia, inconformidad y malestar en general de parte de la gente, “con justa razón, porque muchos han puesto su dinero de toda la vida en un organismo al que le brindaron su confianza y hoy en función de una no certificación, pues sucede que no seguirá operando”.
Medina Ríos indicó que en la reunión solamente estuvieron presentes dos personas de cinco integrantes de los órganos de dirección, puesto que están vacantes los cargos de tesorero y dos vocales. “No debieron aceptar las renuncias hasta que se resolviera la certificación”.
-¿Huele mal esta situación?, se le cuestionó. “Desgraciadamente este tipo de situaciones crean desconfianza en otros ahorradores de otras instituciones similares, por eso me interesa, me preocupa y me voy a ocupar de sacar adelante esta situación en beneficio de los ahorrares y los inversionistas”.
La cooperativa tenía toda la infraestructura necesaria para operar en todo el estado de Colima, inclusive hasta Cihuatlán, Jalisco, pero ahora cerrarán casi todas las oficinas y solamente quedará abierta la ubicada en Colima.
Descartó que este caso ocurra como sucedió con JOV, pero dijo que en éste se debe al nulo pago de los deudores y que no respetaron las reservas para obtener la certificación, lo que derivó en que no seguirán captando recursos.
Una de las ahorradoras, que pidió no dar su nombre por temor a represalias, cuestionó porqué el Consejo de Vigilancia al percatarse que no estaba funcionado la cooperativa permitió que salieran millones de capital.
“Una caja debe tener un fondo de reserva para pagar a todos los inversionistas y todo eso lo utilizaron para ellos mismos, se lo autoprestaron. Cómo los iban a certificar si no tienen el fondo para pagar”.
Mencionó que su esposo invirtió en la Cooperativa Colima Caja Popular todo el dinero que recibió de su pensión, porque estas instituciones dan un más poco de interés en comparación con los bancos; “nosotros confiamos en ellos, tenemos más de 8 años con ellos, y todo iba bien”.
Durante muchos años, en la matriz ubicada en la calle Constitución, estaba un aviso que la certificación estaba en trámite, pero ahora resulta que no la obtendrán y que no hay dinero.
Indicó que vino desde Manzanillo para estar presente en la asamblea, porque antes había acudido a la matriz para que le dieron el dinero de los intereses, pero no obtenía nada, ahora se va igual, pues no quedó conforme con el resultado de la reunión.
Con lágrimas, señaló: “Me dicen que está muy difícil que nos regresen los centavos, y lo peor de todo es que los dirigentes tienen el dinero que se prestaron”.
Ella y su esposo fueron los últimos en abandonar el lugar. Él tenía el semblante triste, aunque la mirada estaba cubierta con anteojos, su cuerpo mostraba la tristeza de haber confiado su dinero en una institución que está por cerrar sus puertas.
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