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AÑO 60 | Nº EDICIÓN 20007

 

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Violan cañeros las normas ambientales del municipio

Miércoles 05 de Diciembre de 2012
         


Mariana OCHOA ANGUIANO

 

No respetan el horario de quema, señala el director de Ecología del Ayuntamiento de Colima, Hermes Horacio Celis; puede cortarse la caña verde: Arnoldo Vizcaíno; requieren cañeros subsidio para evitar quema; afecta ceniza salud de la población

Productores de caña no respetan las normas ambientales del municipio en lo referente al horario en que deben quemarla, lo cual podría ocasionarles una multa de hasta 10 mil salarios mínimos, informó el director de Ecología del Ayuntamiento de Colima, Hermes Horacio Celis Ortega.
Indicó que es difícil saber con exactitud qué predio es el que está infringiendo la ley, por lo que platicarán la próxima semana con los ingenios para que les ayuden a controlar esta situación.
Detalló que se prohíbe la quema de cultivo o pastizales en el municipio de las 9 a las 18 horas, mientras que en lo que respecta a la quema de la cosecha de caña de azúcar ya manejan dos horarios, que son el matutino, que comprende desde las 12 con 1 minuto de la noche a las 9 de la mañana y aplica para la parte sur del municipio, y el vespertino, de las 6 de la tarde a las 11 de la noche, para los que están ubicados en la parte norte de la ciudad de Colima.
Por su parte, Arnoldo Vizcaíno, quien hace aproximadamente 15 años propuso cambiar la estrategia de la quema de caña por el corte de la misma en verde, asegura que cada año, debido a que se sigue incinerándola, han aumentado los niveles de contaminación en el aire, además de las quejas de los ciudadanos, pues las cenizas les generan alergias en algunos casos, pero sobre todo basura.
El productor de caña, Roberto Zepeda, dijo estar de acuerdo en que se cambie la estrategia del corte de este cultivo, para cuidar el medio ambiente, siempre y cuando los gobiernos federal y estatal los apoyen económicamente.
El profesor del Departamento de Ingeniería Bioquímica e Ingeniería Ambiental del Instituto Tecnológico de Colima, Ricardo Díaz Virgen, aseguró que la quema de caña es nociva tanto para la salud de los seres humanos, como para la misma tierra en donde se cosecha.


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El director de Ecología del Ayuntamiento de Colima, Hermes Horacio Celis Ortega, indicó que existe una reforma que se le hizo al reglamento de esa dependencia durante la administración pasada, en la cual se estipuló un horario para la quema de caña en la ciudad de Colima, sin embargo, no se ha acatado por los productores, lo que podría ocasionarles una multa de hasta 10 mil salarios mínimos.
Indicó que es difícil saber con exactitud qué predio es el que está infringiendo la ley, por lo que platicarán con los ingenios para que les ayuden a controlar esta situación.
Detalló que los cambios se le hicieron a tres artículos: “el 128 BIS, que dice que se prohíbe la quema de cultivo o pastizales en el municipio de Colima de las 9 a las 18 horas; en el 128 TER viene estipulado que en lo que respecta en la quema de la cosecha de caña de azúcar, ya manejan dos horarios que son el matutino y el vespertino; el matutino comprende desde las 12 con 1 minuto de la noche a las 9 de la mañana y aplica para la parte sur del municipio, y el vespertino comprende de las 18 a las 23 horas, para los que están ubicados en la parte norte de la ciudad de Colima; debido a la cuestión de los vientos; y el 128 CUATER que es el que marca las sanciones, el mismo Reglamento de Ecología ya maneja una parte de sanciones, en donde es una multa que equivale desde uno a 10 mil días de salarios mínimos”.
Celis Ortega señaló que la mayoría de las veces esta situación se sale de control debido a que los municipios colindantes, como Cuauhtémoc, también realizan esta práctica agrícola y se desconocen sus horarios, es por eso que en la zafra pasada se platicó con algunos ingenios azucareros “para que nos ayudaran a controlar esto, porque es muy difícil ubicar o saber de dónde viene la ceniza de la quema, debido a que hay tantos cultivos, pero aún no se han obtenido los resultados deseados”.
Agregó que para trabajar en tiempo y forma es importante el apoyo de la población, ya que “son nuestros ojos para poder solucionar este tipo de cosas; nos apoyamos mucho con la denuncia, porque somos muy pocas personas las que atendemos todo esto, por lo que invitamos a la gente a que nos ayude de esa forma”.
Mencionó que en esta temporada de zafra sólo han tenido una denuncia por caída excesiva de ceniza, en la parte sur de esta ciudad.
Para resolver esta problemática, Hermes Ortega dijo estar de acuerdo en que se les brinde apoyo a los campesinos por parte de los gobiernos estatal y federal para cambiar su estrategia del corte de caña.

VIZCAÍNO: DEBE CORTARSE LA CAÑA EN VERDE

Arnoldo Vizcaíno Rodríguez, quien hace aproximadamente 15 años propuso cambiar la estrategia de la quema de caña por el corte de la misma en verde, asegura que cada año, debido a que siguen incinerándola, han aumentado los niveles de contaminación del aire, además de las quejas por parte de los habitantes la entidad, ya que las cenizas les generan alergias en algunos casos, pero sobre todo basura.
Dijo que al modificar la forma de obtener este cultivo, además de ayudar a la conservación del medio ambiente, se incrementarían las ganancias tanto para los productores como para los ingenios, pues al cortar la caña en verde se aprovecharía casi toda.
Explicó que la caña tiene más sacarosa si se corta en verde, además de que el mayor beneficiado sería el medio ambiente “y en esa medida seríamos también los propios seres humanos y todo tipo de ser vivo, y no solamente disminuiría la basurita que deja la caña, también se quemaría menos materia orgánica y el suelo sería más rico”.
Por otra parte, declaró que sólo habría una desventaja al meter maquinaria especial para el corte de la caña en verde: la reducción de esa fuente de empleo temporal para aquellos jornaleros que vienen del estado de Guerrero y de aquí mismo.
“La caña tiene mucha basura, mucha hojarasca y cortarla con mano de obra sin quemarla sería carísimo, se incrementaría al doble el costo del corte. Si un trabajador corta al día 10 toneladas estando la caña quemada, si no se quema, cuando mucho corta la mitad, es decir, 5 toneladas, y pues consecuentemente tendría que pagárseles mejor, entonces le repercutiría al productor y si a eso le agregamos que desgraciadamente en este año cayó el precio de la caña aproximadamente un 25 por ciento con referencia al año anterior, esto deja al productor sin la utilidad del 25 al 40 por ciento o si al caso saldría al ras”, mencionó.
Arnoldo Vizcaíno precisó que la zona apropiada para implementar el corte en verde se ubica principalmente en el valle del estado, por ejemplo en el municipio de Tecomán, la cual “equivale al 50 por ciento, por lo menos, de la superficie cultivada de caña, es decir, de 8 a 10 mil hectáreas, en donde se puede aplicar este sistema, pero no lo hacen”, lamentó.
Indicó que la única forma de que los productores no salgan perjudicados al implementar este tipo de corte en verde, es que los gobiernos federal y estatal financien más de la mitad del proceso, “para los productores, si hubiera un respaldo por parte de los gobiernos, seguramente todos le entrarían, sería bueno que con la mitad de lo que se gasta en los cañaverales se apoyara”.

LA ZAFRA ES UN TRABAJO DURO Y COSTOSO: ZEPEDA

El productor de caña, Roberto Zepeda, quien ha trabajado en la zafra por más de 15 años, dijo estar de acuerdo en que se cambie la estrategia del corte de este cultivo para cuidar el medio ambiente, siempre y cuando los gobiernos estatal y federal los apoyen económicamente, pues les resulta muy costoso utilizar maquinaria especial para el corte en verde y no les queda otra alternativa más que seguir quemándola, ya que es más barato.
Explicó que para el cultivo de la caña, primero los jornaleros limpian la tierra, retiran de ella piedras grandes, basura inorgánica y otros objetos; posteriormente con rastrillo se quitan los elementos pequeños que le pudieran estorbar a la planta para crecer y después se hacen surcos para comenzar a sembrar.
Al mes de que surge el tallo le agregan fertilizantes químicos y se riega con otras sustancias para que crezca lo más grande posible, y al año se cosecha.
Una vez lista la caña, comienzan con la quema de la hojarasca para poder cortarla de una forma más sencilla, sin dejar de ser un trabajo de alto riesgo, pues para este proceso los jornaleros emplean sopletes llenos de combustible, para dejar únicamente los tallos. Cabe señalar que una cuadrilla está conformada por 40 hombres, provenientes en su mayoría del estado de Guerrero, quienes trabajan en 3 ó hasta 4 hectáreas.
Señaló que por cada 300 kilos de caña limpia recolectada a mano, se le paga a cada cortador 10 pesos en una jornada de 7 de la mañana a 6 de la tarde.
Es por eso que en caso de que se cambiara la forma de cosechar caña, tendrían que subir los costos de producción, pues cortarla en verde implicaría deshojar el tallo manualmente y por ende pagarles el doble a los trabajadores, es decir, 20 pesos por cada 300 kilos. Además de que “los cortadores tendrían que cargar más peso, lo cual les daría más trabajo y aventajarían menos”.
Lo anterior afectaría a los productores de forma económica, ya que no obtendrían la misma cantidad de utilidades que normalmente suelen recabar en un “buen año”, las cuales oscilan entre los 150 mil y 500 mil pesos, por cada 3 ó 4 hectáreas de cañaveral.

DÍAZ VIRGEN: AFECTA LA SALUD DE LA POBLACIÓN LA QUEMA DE CAÑA

El profesor del Departamento de Ingeniería Bioquímica e Ingeniería Ambiental del Instituto Tecnológico de Colima, Ricardo Díaz Virgen, aseguró que es responsabilidad de las autoridades federales y estatales preservar el medio ambiente, así como la salud de la población, por lo que las exhorta a apegarse a la ley y a las normas establecidas para no continuar mermando la integridad de los ciudadanos y generando altos índices de contaminación con la quema de caña, que es nociva tanto para la salud de los seres humanos, como para la misma tierra en donde se cosecha.
Abundó que en cada incineración mueren millones de microorganismos encargados de fertilizar la tierra naturalmente, además de protegerla de la erosión, y el humo que asciende hacia la atmósfera contiene partículas de carbono que pueden provocar problemas respiratorios para las personas, además de generar gases de efecto invernadero responsables del calentamiento global.
Señaló que la ceniza volátil de la caña está compuesta por partículas que miden aproximadamente de 10 a 2 micrómetros, las cuales debido a su tamaño son fáciles de inhalar por cualquier ser vivo, provocando graves consecuencias, por ejemplo, “para una persona que sufre de asma le afectaría sobremanera”.
Estas partículas están reguladas por la norma 025SSA1993, precisó, que es la que establece los límites permisibles de emisiones a la atmósfera, y “se supone que está encaminada para proteger la salud de la población, pero aquí lo que nadie nos explicamos es cómo es que a pesar de la existencia de esa norma y de que hay una autoridad obligada a su observancia, en este caso la Secretaría de Salud, se sigue generando este tipo de contaminación ambiental”.
Díaz Virgen lamentó que la quema de caña se efectué de forma irresponsable, pues “es una contaminación que no queda al interior del predio, sino que se distribuye a largas distancias, dependiendo de las condiciones del tiempo, principalmente de la dirección y velocidad del aire”.

 

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