
AÑO 60 | Nº EDICIÓN 20007

Elena DEL TORO/Armando MARTÍNEZ OROZCO
Tras el campanazo de alarma, los habitantes fueron concentrados en el jardín principal y trasladados en autobuses a un albergue; participaron elementos de Protección Civil y la Policía Estatal Acreditable; esto, en el marco del Congreso Mundial Ciudades en Volcanes
Tras sonar el campanazo de alerta a las 8 y media de la mañana, unas 200 personas de la comunidad de La Becerrera, municipio de Comala, fueron concentradas en el jardín principal de dicha localidad y desalojadas por personal de Protección Civil estatal hasta un albergue, ello, como parte del simulacro contemplado dentro de los trabajos finales del Congreso Mundial Ciudades en Volcanes.
Una vez concluido dicho simulacro, el director del Sistema Estatal de Protección Civil, Melchor Ursúa Quiroz, indicó que los habitantes ofrecieron una respuesta positiva ante el simulacro de erupción volcánica, lo cual es muy importante, ya que ante un hecho real sabrán perfectamente lo que tienen que hacer.
Dijo que la población en riesgo por la actividad eruptiva es la que se encuentra en los municipios de Comala, Villa de Álvarez, Cuauhtémoc y Colima, mientras que la que corre peligro por flujos piroclásticos son las comunidades de La Yerbabuena, La María y La Becerrera.
Por cenizas, además de los anteriores, son Montitlán, El Naranjal y Quesería; por lahares, La Becerrera, Rivera del Zarco y El Cordobán.
Por su parte, el vocal de Protección Civil de la comunidad, Everardo Paulino Santos, aceptó que los hombres son más renuentes a participar en este tipo de acciones, lo cual quedó de manifiesto durante el desarrollo del simulacro.
A su vez, el investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México, Servando de la Cruz, destacó que el simulacro es la única herramienta que existe para encontrar los problemas en el proceso de protección a la población
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La tranquilidad de las calles de la comunidad de La Becerrera, municipio de Comala, se interrumpió cuando a las 8 y media, Everardo Paulino Santos, vocal de Protección Civil de la localidad, sonó la campana de la iglesia para alertar a los habitantes del simulacro de desalojo, en el marco del Congreso Mundial Ciudades en Volcanes.
Niños, mujeres y hombres salieron apresuradamente de sus viviendas y se concentraron en el jardín de la comunidad, mientras personal de la Secretaría de Salud les entregó cubre bocas.
La calle principal de la localidad se empezó a llenar de habitantes, así como elementos de Protección Civil de Comala y de agentes de la Policía Estatal Acreditable (PEA), los cuales apoyaban a la población.
A unos metros de la tienda en donde la propietaria recibe el aviso, vía radio sobre la emergencia, se encuentra una vivienda que tiene un sello de protección color naranja, que indica que ahí vive una persona con discapacidad, pero el aviso también se refiere a enfermos.
Mientras en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Colima, en la ciudad capital, el Comité Científico Asesor realizaba el plan operativo para desalojo e informaba sobre cómo se debería actuar en caso de una erupción volcánica.
Aproximadamente a las 9 y media de la mañana, los habitantes de la comunidad abordaron el primer camión que los llevaría al albergue, en tanto personal de la Secretaría de Salud les entregaba bolsitas de gel antibacterial.
Media hora después, abordaban otra unidad niños y mujeres, mientras otros estaban en fila para subir, mientras que los elementos de Protección Civil se encargaban de organizar a las personas.
A las 10:10 horas se fue el último camión hacía el crucero, en donde elementos policiales supervisaron el estado de las persona, y posteriormente fueron trasladadas al albergue, el cual se encontraba totalmente instalado. Eran las 11:38 horas, cuando regresaron los habitantes al jardín de la comunidad.
Olivia Torres, quien se encontraba de visita en la comunidad, consideró positivo que las autoridades realicen este tipo de simulacros para que las personas sepan cómo actuar en caso de una emergencia.
Mencionó que los niños se asustan con este tipo de actividades, pero los adultos ya sabían con anticipación. No obstante, consideró que hubo fallas, puesto que se tardaron mucho en sacar a la población de la comunidad.
“Si hubieran actuado así en una situación real, la gente estuviera demasiado histérica; está muy lento, aparte porqué se llevaron primero a los hombres y dejaron a los mujeres y los niños”.
En tanto, Alejandrina Cabrera coincidió en que deben realizar más simulacros porque “una vez que tronó feo (el volcán), no sabíamos qué hacer”, y luego coincidió en que los camiones tardaron mucho en llegar, lo que alargó el tiempo de salida de la comunidad.
José Luis Cristóbal, concordó en que es positiva la realización de estas actividades porque en caso de una emergencia sabrán qué hacer; “se siente bien, porque hasta el momento no ha pasado nada”, pero aceptó que viven con cierto temor porque pueden despertarse en la noche con una erupción volcánica.
Consideró que deben realizar con más frecuencia simulacros para que los niños crezcan conociendo cómo actuar en caso de una emergencia.
El vocal de Protección Civil de la comunidad, Everardo Paulino Santos, aceptó que los hombres son más renuentes a participar en este tipo de acciones, lo cual quedó de manifiesto durante el desarrollo del simulacro.
Sin embargo, dijo que en esta ocasión se percató de una mayor participación de la población porque anteriormente se rehusaban, pero tras los daños ocasionados por el huracán Jova, que los dejó incomunicados, los concientizó que viven en una zona de riesgo.
Consideró que falta mayor participación de la comunidad, “que todos se hubieran venido de sus lugares de trabajo”, y señaló que existen aproximadamente seis personas que no quieren participar, pues durante el simulacro una persona enferma se rehusó a salir de su casa a bordo de una ambulancia.
No obstante, puntualizó que en caso de una situación real quien no quiera abandonar la comunidad “lo subiríamos (al camión) por la fuerza”.
Everardo Paulino, quien tiene la encomienda de tocar la campana en caso de una emergencia, dijo que es necesario cambiar el método de alerta a la población, por lo que propuso poner un equipo de sonido.
El director del Sistema Estatal de Protección Civil, Melchor Ursúa Quiroz, destacó que se requiere cultura de la protección civil porque en este simulacro no participó toda la población de la comunidad, “esta apatía perjudica, pero creo que en una realidad no tendríamos ningún problema”.
Añadió que en el simulacro participaron muchas unidades y personas, lo que entretiene más una evacuación, pero en la realidad las personas se distribuirían.
En el evento participaron aproximadamente 200 personas, las cuales participaron en el proceso de evacuación de 200 habitantes.
El investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Servando de la Cruz, destacó que el simulacro incluyó todas las fases.
La final representa la acción que desemboca en una simulación de crisis volcánica, pero el proceso empezó hace una semana cuando el Comité Científico informó que se estaba desarrollando una actividad volcánica con datos desconocidos, por lo que el comité analizó los datos simulados.
Mencionó que el viernes se encontró que la situación era de alto riesgo y se informó a Protección Civil que determinó realizar una evacuación preventiva de la población ante la combinación de la actividad volcánica aumentada combinada con un acercamiento de una tormenta tropical.
Puntualizó que en los simulacros hechos solamente habían participado integrantes del Comité Científico de Colima, pero esta es la primera vez que se incorpora un grupo extranjero para observar e intercambiar opiniones en torno al proyecto.
“El simulacro es la única herramienta que existe para encontrar los problemas en el proceso de protección a la población; es una operación muy compleja en la cual se van viendo posibles fallas que pueden mejorarse, es el ensayo de lo que podría ocurrir en una situación real, podría ser más eficiente gracias al simulacro”.
Al activar el plan operativo para la evacuación, Melchor Ursúa detalló que el Volcán de Colima se encuentra entre los municipios de Comala y Cuauhtémoc, en Colima, así como de Tuxpán, Zapotitlán y Tonila, Jalisco.
La población en riesgo por la actividad eruptiva del volcán son la de Comala, Villa de Álvarez, Cuauhtémoc y Colima, mientras que la que corre peligro por flujos piroclásticos, son las comunidades de La Yerbabuena, La María y La Becerrera.
Por cenizas, además de los anteriores, son Montitlán, El Naranjal y Quesería; por lahares, La Becerrera, Rivera del Zarco y El Cordobán.
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