
AÑO 60 | Nº EDICIÓN 20007
EL UNIVERSAL
Obama dice que no encontraron ninguna evidencia; el ex director de la CIA testificará mañana ante el Congreso sobre el ataque al consulado de E.U. en Bengasi
WASHINGTON, E.U.- Agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) encontraron material con información clasificada en la residencia de Paula Broadwell, la presunta amante del ex director de la CIA y general galardonado, David Petraeus.
The Washington Post, que citó a fuentes policiales anónimas, señaló que la agencia busca determinar la manera en que la mujer tuvo acceso a la información durante una relación extramarital con el ex director de la CIA, el general retirado, David Petraeus.
Funcionarios indicaron que tanto Petraeus como Broadwell han negado en conversaciones con los investigadores federales haber compartido información clasificada.
La revelación surge después que el FBI cateó esta semana la casa de Broadwell, una mujer casada con dos hijas, en un barrio residencial de Charlotte, Carolina del Norte.
El cateo tuvo lugar en momentos que el FBI prepara una cronología sobre la investigación a Petraeus, en medio de críticas de legisladores de la Cámara de Representantes y del Senado en el sentido de que no fueron informados de manera oportuna.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que no tiene evidencia de que información clasificada fuera revelada, en torno al escándalo de infidelidad del director de la CIA, David Petraeus.
Aunque el mandatario estadounidense no abordó el tema durante su primer discurso como presidente reelecto, al final los reporteros preguntaron sobre el supuesto hallazgo de material clasificado en casa de la amante de Petraeus.
“No tengo evidencia de que información clasificada fuera revelada, no quiero intervenir en la investigación”, insistió Obama. “Me reservaré mi opinión de cómo surgió todo el proceso relacionado con (la dimisión del) general Petraeus”, agregó.
El agente del FBI que comenzó la investigación sobre los correos amenazadores de la ex amante del director de la CIA, David Petraeus, y que acabó con su dimisión, es Frederick W. Humphries II, según reveló el diario The New York Times.
De acuerdo con el diario neoyorquino, Humphries fue a quien recurrió su amiga Jill Kelley, cuando ésta recibió correos amenazantes anónimos, que posteriormente se descubrió que provenían de Paula Broadwell, la biógrafa y ex amante de Petraeus.
No obstante, fue apartado de la investigación cuando sus superiores pensaron que se estaba implicando personalmente, después de descubrir que había enviado fotos suyas con el torso desnudo a Kelley.
Humphries se puso entonces en contacto con el congresista del estado de Washington David Reichert, porque creía que el affaire iba a ser silenciado. El congresista pasó más tarde la información a la oficina del líder de la mayoría republicana en la Cámara de los Representantes, Eric Cantor.
Posteriormente, fue informado el presidente Barack Obama, el 7 noviembre, un día después de las elecciones presidenciales, según la versión de la Casa Blanca.
La investigación adquirió en los últimos días un nuevo giro al revelarse que también aparecía involucrado el general John Allen, responsable de las tropas de la OTAN en Afganistán, por correos “inapropiados” a Kelley.
El general retirado, David Petraeus, testificará mañana ante el Congreso sobre el ataque al consulado de Estados Unidos en Bengasi (Libia), informó el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes.
Petraeus debía comparecer hoy a sendas audiencias a puerta cerrada de los comités de Inteligencia en ambas cámaras del Congreso sobre el ataque perpetrado el pasado 11 de septiembre contra el consulado, en el que murieron el embajador Chris Stevens y otros tres funcionarios estadounidenses.
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