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AÑO 60 | Nº EDICIÓN 20007

 

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LUNES POLÍTICO

Domingo 03 de Marzo de 2013
         


LUNES POLÍTICO

LUNES POLÍTICO

Nueva pifia

PARECÍA un buen golpe del gobierno federal, a través de la Secretaría de Marina, al cártel del Pacífico o de Sinaloa, la detención de un presunto hijo del principal capo de esa organización delictiva, Joaquín El Chapo Guzmán Loera.
Pero el golpe fue al aire, la pifia se presentó de nuevo y una acción que parecía incluso espectacular y con el ánimo de beneficiar electoralmente a la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, se convirtió en menos de 24 horas en un rotundo ridículo para el gobierno federal. Inevitablemente, hizo recordar otras capturas fallidas, como las del michoacanazo, cuando poco más de 30 funcionarios estatales y municipales de Michoacán fueron apresados por fuerzas federales acusados de relaciones con el crimen organizado: a vuelta de un año, sólo a uno de ellos se le pudieron probar tales vínculos.
Del mismo modo resultó la captura de un político, prominente heredero del grupo Atlacomulco –cuna política del candidato priista, Enrique Peña Nieto–, Jorge Hank Rhon, ex alcalde de Tijuana, quien fue apresado luego de que soldados entraron a su casa y encontraron acopio de armas de fuego, pues supuestamente sorprendieron en flagrancia a un guardaespaldas del político. Días después fue liberado porque el allanamiento fue considerado ilegal por una juez.
Las acciones contra los ex gobernadores de Tamaulipas, Tomás Yarrington y Eugenio Hernández, acusados de nexos con los cárteles del Golfo y los Zetas, y de lavado de dinero ilícito en Estados Unidos, se han seguido contra presuntos testaferros o prestanombres, pero no directamente contra los ex mandatarios, quienes gozan de libertad y se dan el lujo de afirmar públicamente que son víctimas de medidas “electoreras”.
Lo mismo sucede con Humberto Moreira, ex gobernador de Coahuila y ex presidente del CEN del PRI, por haber endeudado a su estado con 36 mil millones de pesos durante el tiempo que gobernó, y además por haber falsificado documentos para contratar deuda, en lo que, además, estuvieron involucrados al parecer funcionarios de Hacienda federal. A Moreira Valdés tampoco se le ha tocado.
El Chapo Guzmán ha sido el capo emblemático de los dos sexenios presidenciales panistas. Primero, porque se fugó de prisión en enero de 2001, cuando Vicente Fox aún no cumplía 2 meses en Los Pinos. A partir de ahí, el líder del cártel de Sinaloa comenzó a ocupar plazas y rutas del narcotráfico y a tejer alianzas con otros cárteles hasta convertirse en un acaudalado cuya fortuna lo enlistó en la revista Forbes entre los hombres más ricos del mundo con una riqueza monetaria personal de más de mil millones de dólares, la mitad de la que posee, según la misma revista, el presidente de Televisa, Emilio Azcárraga Jean, por ejemplo, aunque apenas una centésima parte del caudal que tiene el magnate Carlos Slim.
Mensajes de cárteles rivales al de Sinaloa y políticos opositores al gobierno de Felipe Calderón aseguraron que El Chapo Guzmán era protegido por el gobierno y que éste combatía a las agrupaciones delictivas enemigas del sinaloense. Ello, pese a que con frecuencia se daban golpes militares o financieros al grupo de El Chapo e incluso uno de los líderes del cártel de Sinaloa, Ignacio Nacho Coronel, fue ultimado por soldados en Guadalajara, en 2010.
Como quiera que sea, Guzmán Loera continúa prófugo y no hay indicios de que se vaya a atrapar pronto, mucho menos de que su organización delictiva sufra quebrantos sustanciales. Las especulaciones de que sería capturado por el gobierno federal para exhibirlo como trofeo electoral y fortalecer la candidatura de Josefina Vázquez Mota hasta ayer quedaron en meras lucubraciones. Y el jueves mismo, la candidata albiazul dio muestras de querer aprovechar la detención del supuesto hijo del líder del cártel de Sinaloa para agregar votos a su postulación. Al final, pagó la premura de su declaración.
Una cosa es clara: las pifias de las Fuerzas Armadas y de Calderón mismo son lamentables y fortalecen las posiciones de sus críticos políticos, pero no quitan razón ni valor al combate que el calderonismo ha dado al crimen organizado. Tiene razón el Presidente cuando sostiene que de otro modo los capos del narcotráfico se habrían montado en el poder.
Por lo demás, es obligación constitucional del gobierno combatir a los delincuentes, sean quienes fueren, pero especialmente a los narcotraficantes, que han puesto en riesgo la seguridad nacional y la viabilidad del Estado mexicano.
Tan es así que ninguno de los candidatos presidenciales en campaña ha hablado de acabar el combate al crimen organizado. Algunos anuncian modificaciones a la estrategia, pero todos coinciden en la necesidad de proseguir una lucha que era impostergable y que, en esas condiciones, Felipe Calderón tuvo el valor de asumir su obligación.

Recta final

esta semana le restan 3 días de campaña, pues los candidatos deberán cerrar a más tardar el miércoles 27 para dar lugar –jueves, viernes y sábado– a un tiempo de silencio y reflexión entre el electorado, a fin de que el domingo emita su voto y a más tardar a las 11 de la noche, según calcula el IFE, conocer quién va a ser el próximo presidente o presidenta del país, a partir del 1 de diciembre.
De hecho, los precierres ya se han venido dando, como el de Enrique Peña Nieto ayer en el Estadio Azteca, y el de Josefina Vázquez Mota en la plaza de toros México. El priista tendrá su último acto en Toluca, la capital del Estado de México del que fue gobernador, y la panista en el estadio Omnilife, en Guadalajara. Andrés Manuel López Obrador lo hará en el Zócalo de la Ciudad de México.
Enrique Peña empezó arriba en las encuestas y todo indica que así va a terminar. Si bien bajó su porcentaje, que llegó a ser hasta de 54 por ciento en un principio y ahora de 43 a 45 puntos, casi se puede decir que salvo los incidentes de diciembre en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, y el reclamo de los estudiantes de la Universidad Iberoamericana que originó el movimiento #YoSoy132, Peña Nieto llega a la recta final sin haberse despeinado.
Mientras Josefina Vázquez se enfrascaba en un desgastante proceso interno en el PAN, Peña Nieto tuvo el tiempo, la asesoría y la disciplina para enderezar la barca, y prácticamente después de ese diciembre negro para él, no volvió a cometer ningún error grave y simplemente conservó la ventaja que había acumulado en prácticamente 6 años de campaña “soterrada”. Aunque siendo gobernador del Estado de México nunca quiso reconocer que buscaba la Presidencia de México, era evidente que ése era su proyecto, y el del grupo que lo acompaña.
A los debates, donde se esperaba que resbalaría, llegó igualmente preparado y sin arrollar en ellos, se mantuvo lo suficientemente ecuánime, defendiéndose lo suficiente, y sobre todo echando por tierra la imagen de un candidato incapaz de hilvanar una frase por sí solo, sin guiones ni teleprompter.
Josefina Vázquez, al contrario, empezó generando una gran expectativa, pues se convirtió en la primera mujer con posibilidades serias de ganar la Presidencia de la República, y haberse impuesto a quien se suponía era el precandidato del presidente Felipe Calderón en su partido: Ernesto Cordero. A final de cuentas, Vázquez Mota y el PAN perdieron tiempo valiosísimo en la contienda interna, en lugar de aprovecharlo en concentrarse en armar el mejor equipo y estrategia para la campaña contra sus contrincantes en los otros partidos.
El haberse distraído y desgastado tanto en la elección interna se reflejó en el raquítico inicio de campaña de la albiazul, e incluso antes, cuando rindió protesta como candidata en medio de un Estadio Azul casi vacío. Josefina no respondió al enorme interés que en su figura había convocado, hasta apenas las últimas semanas, sobre todo a partir del segundo de los debates, donde se notó la mejor Vázquez Mota, evidentemente ahora sí mejor asesorada, indudablemente influida por la acertada incorporación de Juan Ignacio Zavala, hermano de la señora Margarita Zavala de Calderón. Pero todo parece indicar que esto llegó tarde, y en las encuestas no ha levantado más allá del 25 ó 27 por ciento.
Igualmente, se colgó tarde de lo mejor de las administraciones panistas, sobre todo la de Felipe Calderón, como ha sido la disciplina económica y la estabilidad financiera que heredará al país. Esto ha sido motivo de felicitación por jefes de Estado de todo el mundo, pero ni Josefina ni el PAN fueron lo suficientemente eficientes para capitalizarlo a su favor. Tarde reaccionaron la aspirante blanquiazul y su equipo para levantar su campaña. Sin embargo, lo cierto es que tampoco se ha desfondado hasta un definitivo y rezagado tercer lugar, prácticamente se encuentra en un empate técnico con López Obrador y todo puede pasar el 1 de julio, entre otras cosas que parte del voto útil panista y perredista antipriista se decida de última hora por el PAN o el PRD.
Es López Obrador el candidato que más creció en las campañas, al haber empezado con alrededor del 15 por ciento de las preferencias y haber alcanzado ya rangos de 25 a 28 por ciento, pero sin crecer todavía más, estancándose ahí. Sin embargo, debe tomarse en cuenta que buena parte del voto lopezobradorista puede no estar siendo registrado por las encuestas, por tratarse de un voto rural, en los lugares más recónditos de los municipios del país, todos los cuales López Obrador fue el único de los candidatos que los ha recorrido completamente.
A su favor también cuenta que supo sostener su discurso “amoroso”, luego que en 2006 su afán confrontativo fue aprovechado por sus adversarios para infundir temor al país sobre su candidatura. Ahora se ha presentado, por lo menos en el discurso, más tolerante, abierto a la iniciativa privada e incluso a sostener una inmejorable relación con Estados Unidos. A las versiones que buscan vincularlo con Hugo Chávez en Venezuela, él contesta que no conoce al presidente sudamericano, y que ni siquiera por teléfono ha hablado con él.
Gabriel Quadri ha sido la sal y guasa de la campaña, y si bien alcanzó a destacar en el primer debate, a partir del segundo quedó claro el papel que le ha tocado jugar a favor del partido liderado por la presidenta del SNTE, Elba Esther Gordillo. Su reto es contribuir al sostenimiento del registro del Panal. Entre las bromas que gastó en campaña el postulante panalista fue el llamamiento que hizo a los demás contendientes para que declinaran por él. A pesar de algunas buenas ideas que ha proferidos, pocos ciudadanos lo toman en serio.
Pese a la diferencia a favor de Peña Nieto, no puede descartarse aún que la elección termine decidiéndose en una cerrada contienda de tres tercios. Josefina Vázquez, aunado a la mejoría de su presencia en los últimos días, todavía puede capitalizar su calidad de primera mujer con posibilidades reales de ser Presidenta. Mientras que a López Obrador no se le puede dar por muerto, pues es indudable que cuenta con una fuerza oculta que no se puede medir, y pudiera capitalizar el voto antipriista. Lo único que está seguro es que Quadri de la Torre no ganará, a menos que, como él lo propuso, los demás candidatos decidan tomarle la palabra y declinen por él. Es broma, desde luego.

La fuerza juvenil

ESTAMOS en el cierre de las campañas electorales y a 6 días de que los mexicanos vayan a las urnas a elegir al próximo presidente de la República. Ha sido éste un proceso vertiginoso que tuvo la peculiaridad de una novedosa y positiva participación de los jóvenes, que en comicios anteriores habían mostrado apatía por interesarse en lo que tuviera que ver con política.
Surgido espontáneamente en una universidad privada, la Iberoamericana, en la Ciudad de México, el movimiento #YoSoy132 es hoy una fuerza ciudadana, principalmente juvenil, que ha cobrado trascendencia en el proceso electoral, generado simpatías y adhesiones por todo el territorio nacional y penetrado en la sociedad mexicana, convirtiéndose en un problema para el Partido Revolucionario Institucional y su candidato presidencial, Enrique Peña Nieto.
Los estrategas priistas consideraban que la juventud mexicana mantendría una postura apática en este proceso electoral, al haber adquirido la edad para votar durante las administraciones presidenciales panistas y, por lo tanto, desconocerían el pasado negro de los 71 años de los regímenes tricolores. Desestimaron la posibilidad de que esos jóvenes, por la inquietud propia de su edad, se informarían sobre la historia reciente del país o recibieran la información directa de sus padres o abuelos sobre las crisis que México sufrió en los últimos gobiernos priistas.
Por eso cuando Peña Nieto se enfrentó a críticas y acusaciones que no se esperaba de parte de alumnos de la Ibero, no supo afrontar la situación y literalmente huyó del lugar, luego de esconderse en un baño mientras amainaba el temporal.
Lo que detonó la formación de #YoSoy132 fue la pésima respuesta y reacción del dirigente nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, y del vocero del partido, Eduardo Sánchez, quienes trataron de desvirtuar esas críticas a su candidato afirmando que los manifestantes no eran estudiantes, sino porros y acarreados que habían sido utilizados para atacar a Peña Nieto.
Fue ahí cuando a través de las redes sociales los alumnos de la Ibero reclamaron la intolerancia de los priistas y demostraron, con sus credenciales escolares, que efectivamente estudiaban en la Ibero y eran 131. De inmediato se dio un espontáneo e impresionante respaldo de miles de cibernautas que se autoproclamaban como el #YoSoy132, identificándose con el posicionamiento en contra del autoritarismo, la corrupción, la represión y la falta de democratización de los medios de comunicación, en lo que se refiere al manejo inequitativo de la información de las grandes cadenas de televisión del país.
Esa intención de la cúpula priista de deslegitimar a los jóvenes fue lo que activó el movimiento #YoSoy132 que nació espontáneo y con una estructura horizontal, en el que destaca su pensamiento anti PRI y anti Peña Nieto; y aunque ellos aseguran que no están manejados por ningún partido político, los han acusado de que las fuerzas de izquierda están detrás de ellos.
De hecho, ha habido intentos del PRI de desarticular al movimiento o de restarle credibilidad, tratando precisamente de ligarlo con el PRD y con Andrés Manuel López Obrador, en contraste con lo expresado públicamente por el postulante presidencial, Enrique Peña Nieto, quien se dice respetuoso de las expresiones contrarias.
Sin embargo, es un hecho que los intentos del PRI por minar al movimiento han fracasado y #YoSoy132 ha penetrado en el ánimo de los mexicanos, principalmente de los jóvenes, pero hay muchos adultos que también se han unido a esas manifestaciones y comparten un rechazo hacia lo que representa el partido tricolor.
El error principal del PRI es que no le interesó el mensaje que desde aquella tarde en la Ibero le enviaban los jóvenes, y lejos de atender esas demandas y replicar todo lo que le reclamaban se fue contra el mensajero, buscando desacreditar la legitimidad de esos reclamos.
Entre los logros de #YoSoy132 se encuentra el que el segundo debate presidencial organizado por el IFE se difundiera en las principales canales de las cadenas televisivas, con lo que se aumentó la audiencia y se calcula que 15 millones de mexicanos lo vieron.
También pudo el movimiento organizar un histórico debate entre los candidatos presidenciales, con la ausencia del priista Enrique Peña, quien argumentó que no existían las garantías de equidad en ese encuentro, precisamente por la marcada postura anti Peña Nieto de #YoSoy132, en lo que tiene razón.
De cualquier modo, ese encuentro ha sido catalogado como un hecho histórico en la historia de nuestro país, pues fue un debate organizado por los jóvenes, aunque tuvo demasiadas deficiencias en su difusión, al no prevenir que la red de internet se saturaría e impidieron el ingreso de los medios de comunicación que habrían ayudado a darle mayor y mejor penetración.
E próximo domingo se sabrá hasta dónde influyó #YoSoy132 en la jornada electoral y, más que eso, qué tanto pesó el voto de los jóvenes en la decisión final.
En cuanto al futuro del movimiento, tampoco se puede asegurar algo. Dependerá bastante del resultado mismo de la elección, pero independientemente de eso, sería sano para el país que #YoSoy132 se mantuviera como un movimiento apartidista y pacífico en el que los jóvenes expresen sus inquietudes y participen en la vida democrática de México. Una juventud educada y enterada de lo que acontece en su país puede contribuir enormemente en su desarrollo.
Por otro lado, existe el riesgo de que llegando el candidato del PRI al poder intente desaparecer o reprimir ese movimiento, lo que sería reprochable y negativo para el país. Por el contrario, de ganar, el postulante tricolor debería procurar un acercamiento con la juventud mexicana, incluido el #YoSoy132, para trabajar unidos en la búsqueda de mejores condiciones y oportunidades para todos los jóvenes del país.

Ataques y denuncias

DURANTE los procesos electorales surge el término “guerra sucia” que se refiere a los ataques entre partidos y candidatos, también llamadas “campañas negras”, que en algunos casos se han convertido en factor determinante para hacer perder a un postulante, como ocurrió con el entonces candidato priista a la gubernatura de Jalisco, Arturo Zamora, en 2006 y donde perdió la contienda a pesar de que le llevaba una amplia ventaja a su adversario del PAN, Emilio González.
Días antes de la elección, la Procuraduría General de la República afirmó que se investigaba al priista por presuntos vínculos con el narcotráfico, aunque después de los comicios rectificó y el caso lo cerraron con un “disculpe usted”, perdiendo los comicios el postulante tricolor.
También en 2006, el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador perdió muchos puntos antes de la elección por los ataques que recibió por parte del PAN y un ala del sector empresarial que lo acusaron de ser “una amenaza para México”.
Sin embargo, cuando las denuncias de un candidato a otro o entre partidos están fundadas, documentadas, de ninguna forma representan una “guerra sucia” ni una “campaña negra”, inclusive, aunque en la acusación se busque un beneficio electoral.
La sociedad tiene derecho a estar informada y a conocer los actos ilegales, corruptelas, omisiones, o delitos que hayan cometido partidos y aspirantes, en el pasado o presente. Sin embargo, debe hacerse en el marco de la verdad y el derecho. Quien acusa debe de probar.
En este último tramo del proceso electoral 2011-2012 se han incrementado los ataques entre candidatos y partidos, principalmente entre el PRI y PAN. La semana pasada el Revolucionario Institucional lanzó un golpe bajo al postulante albiazul a la presidencia municipal de Manzanillo, Virgilio Mendoza.
El vocero de la alcaldía de Manzanillo, Jesús Lozoya, colgó en su muro de Facebook una supuesta demanda de la ex esposa de Virgilio en la que lo acusaba de no darle la pensión alimenticia a su hijo. La propia aludida, acompañada de su hijo, desmintió la versión.
Es grave que un funcionario tenga acceso a documentos que supuestamente están bajo resguardo de la Procuraduría General de Justicia del Estado o del Poder Judicial y de los cuales se debe mantener secrecía. Hace 3 años se afectó a Mendoza Amezcua con unas grabaciones (supuestamente editadas, según el señalado), sin embargo, ahora la desmentida demanda de omisión de cuidado podría fortalecerlo. Es evidente que Nabor Ochoa López, quien maneja al priismo porteño, se encuentra desesperado por los magros resultados que tiene su candidata a la alcaldía en esta campaña.
Un señalamiento más en contra de Virgilio Mendoza provino del candidato del Partido del Trabajo a la alcaldía porteña, Héctor Lara Chávez, al señalarlo como responsable de irregularidades en el manejo de recursos públicos federales, específicamente en los programas Tu Casa y en cinco obras del Fondo para la Infraestructura Social Municipal, supuestamente detectadas por la Auditoría Superior de la Federación. Hasta ayer el abanderado del PAN no había dado respuesta alguna.
El mismo PRI ha atacado por varios flancos a la candidata del PAN al Senado, Brenda Gutiérrez, y a su esposo, Gonzalo García, postulante a la alcaldía de Villa de Álvarez. Ahora los tricolores utilizaron al líder de Movimiento Ciudadano, Francisco Parra, para revivir el viejo asunto del viaje de la pareja a Egipto, tema en el cual el PRI se ha montado para pedir que se sancione a la alcaldesa con licencia. Si cometió un falta legal, deben probarla, pues de lo contrario, quedará en un golpeteo mediático. Bueno fuera que se castigara a los funcionarios federales, estatales o municipales por sus viajes de placer al extranjero con recursos del erario; de ser así, ¿cuántos candidatos quedarían libres de culpa?
Cínicos se ven quienes acusan a la alcaldesa con licencia, cuando son ellos los que más viajan con cargo al dinero público, argumentando giras de trabajo inexistentes, sin resultados favorables de sus periplos para el estado. Brenda asegura que su viaje lo financió con sus propios recursos, por lo que los priistas y su comparsa tendrán que probar si miente.
La semana pasada se acusó al diputado local y candidato a alcalde de Coquimatlán, Salvador Fuentes, de ser aviador en el ISSSTE. Hasta ahora el legislador no ha respondido, por lo que es necesario que aclare este señalamiento directo que le están haciendo.
El dirigente estatal del PAN, Raymundo González, y el coordinador de comunicación social de la campaña presidencial de Josefina Vázquez en Colima, el regidor Enrique Michel Ruiz, denunciaron que el gobierno del estado, a través de su Secretaría de Desarrollo Urbano (Sedur), violó la Ley de Obras Pública del Estado al adjudicar directamente el 87 por ciento de 528 obras ejecutadas de septiembre de 2011 a abril de 2012. Los panistas aseguran que algunas de esas acciones beneficiaron a un estudiante de ingeniería, hijo de Carlos Cruz Mendoza, diputado federal y coordinador general de la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto en Colima.
Sostienen que “hace sospechar” que existe corrupción en Desarrollo Urbano, además de “simulación” en la ejecución de obras. Denunciaron que el responsable de esa secretaría, Alejandro Torres Contreras, ha entregado proyectos “al estudiante de ingeniería Édgar René Cruz Benavides”, hijo de Cruz Mendoza, por las cuales ha cobrado más de 5 millones de pesos.
Por ello exigen la intervención del Órgano Superior de Auditoría y Fiscalización Gubernamental, y que con toda celeridad se revise cada uno de los contratos hechos por Torres Contreras y Cruz Benavides para aclarar si existieron irregularidades en la contratación del hijo del legislador federal.
En respuesta, la Secretaría de Desarrollo Urbano rechazó la denuncia de los panistas y negó que exista violación a la Ley de Obra Pública al adjudicar contratos de obra y proyectos de manera directa, argumentando que “todo se ha realizado apegado a la ley”. Sin embargo, reconoció que uno de los beneficiarios con las adjudicaciones ha sido el hijo de Carlos Cruz, aunque cumple con los requisitos legales al contar con cédula profesional para ejercer la ingeniería civil.
El viernes pasado, Fernando Brizuela Gudiño, director de Desarrollo Urbano, aseguró que “todos los procesos de licitación se realizan con apego a la Ley y en el marco de la transparencia”.
En este caso, al haber recursos públicos de por medio, es necesario que el Osafig haga bien su trabajo y aclare si hay o no actos de corrupción en la asignación de obras estatales, como lo están denunciando los panistas.
Existe, pues, una diferencia marcada entre “guerra sucia” y denuncias por irregularidades o hechos delictivos, pues la primera son ataques dolosos, donde se recurre a la mentira y la calumnia, mientras que las denuncias tienen un sustento y una presunción que debe investigarse, y si existe responsabilidad, castigar a los responsables.

 

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