
Benedicto XVI tiene un marcapasos
EL UNIVERSAL
El Anillo del Pescador será destruido luego de que Joseph Rat-zinger abandone el papado
EL VATICANO.- Un dÃa después de que Benedicto XVI anunciara que dejará de ser Papa el 28 de febrero, la normalidad era la nota predominante en El Vaticano, cuyo portavoz, Federico Lombardi, confirmó que el Papa lleva marcapasos y que el Anillo del Pescador será destruido luego de que Joseph Ratzinger abandone el papado.
Lombardi explicó que recientemente el Papa se sometió a una cirugÃa “de rutina†y que en ella le cambiaron las pilas al marcapasos que lleva desde hace varios años. La noticia de la intervención fue difundida ayer por el diario italiano Il Sole 24 Ore.
Pero ante el insistente rumor de que el Papa padece una enfermedad difÃcilmente curable y que la misma fue la verdadera razón de su renuncia, el portavoz subrayó que esto no era cierto y que el motivo de su renuncia fue lo que el mismo Papa argumentó el dÃa que la hizo pública, la sensación de que le faltan las fuerzas para seguir en el ministerio.
En conferencia de prensa, Lombardi precisó que el Papa cumplirá con su agenda hasta el 28 de febrero, incluida la reunión con el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, el sábado próximo.
Todas las miradas están puestas en la audiencia pública que celebrará hoy Benedicto XVI en el Aula Pablo VI de El Vaticano, que será la primera ocasión en la que aparece en público tras el anuncio de la renuncia.
Benedicto XVI tenÃa previsto acudir a la colina romana del Aventino para presidir los ritos del Miércoles de Ceniza, que abren el tiempo de Cuaresma, pero al final se harán en la basÃlica de San Pedro de El Vaticano para que puedan asistir más fieles.
El domingo próximo se retirará en ejercicios espirituales, hasta el sábado 23, como tenÃa previsto. Lombardi añadió que la última audiencia pública de Benedicto XVI será en la plaza de San Pedro el 27 de febrero, un dÃa antes de su inminente renuncia, a la cual se prevé que asistan quizá cientos de miles de personas para darle el último saludo en su carácter de PontÃfice, ya que después de las 20:00 horas del dÃa siguiente dejará de ser Papa.
Respecto a la decisión de Benedicto XVI de hacer firme la renuncia a las 8 de la noche del 28 de febrero, Lombardi explicó que no existe ningún motivo “jurÃdico†y que simplemente se debe a que esa es la hora en la que normalmente deja de trabajar todos los dÃas el PontÃfice.
Preguntado sobre el Anillo del Pescador, que simbolizan el poder pontificio y que lleva el Papa, Lombardi dijo que será destruido probablemente después del 28 de febrero. El anillo se destruye cuando muere el PontÃfice, pero en esta ocasión, señaló Lombardi, la situación es diferente, “inéditaâ€, ya que el Papa sigue vivo, por lo que expertos vaticanos están estudiando la normativa.
Subrayó, no obstante, que los objetos relacionados directamente con el ministerio petrino “tienen que ser destruidos, machacados, para evitar una eventual falsificaciónâ€.
Hasta ahora, tras la muerte de un Papa, el cardenal camarlengo, que gestiona la Iglesia durante el interregno entre un PontÃfice y el sucesor, es el encargado de verificar la muerte y de retirarle del dedo el Anillo del Pescador, la señal de que el reinado ha concluido. El anillo es inmediatamente machacado para evitar cualquier eventual falsificación de documentos pontificios.
Lombardi dijo que después del 28 de febrero el Papa se trasladará al Castel Gandolfo, hasta que termine de ser restaurado el convento en el interior de El Vaticano donde “él ha decidido vivirâ€. Corre, sin embargo, la versión de que Ratzinger se irá a Bavaria, la región que lo vio nacer.
Sobre el cónclave para elegir al nuevo Papa, destacó que Benedicto XVI no participará y que tampoco publicará la encÃclica que estaba preparando, la cuarta, porque no está terminada y será imposible lograrlo antes del 28 de febrero.
El portavoz vaticano indicó que por el momento no está claro qué trato se dará a Joseph Ratzinger después de su renuncia. “Es difÃcilmente imaginable que le llamemos cardenalâ€, opinó Lombardi, considerando que “tal vez†se le podrÃa dar el trato de “obispo emérito de Romaâ€.
Sin embargo, descartó que pueda considerarse un problema la presencia de dos Papas, uno emérito y otro en activo. Ratzinger, dijo, es una “persona de discreción y rigor extremosâ€, por lo cual de él no se deberÃan esperar “interferencias ni la más mÃnima incomodidad para su sucesorâ€.
Imprimir