
Dan el último adiós al padre José Flores
Nalleli FALCÓN ÃLVAREZ
Sus restos descansan en el recinto Morada de la Paz, en Villa de Ãlvarez
Acompañado de familiares, amigos y fieles católicos, minutos después de las 11 de la mañana, el cuerpo del padre José Flores Preciado arribó al recinto Morada de la Paz, en Villa de Ãlvarez, donde ahora descansa.
Estuvieron presentes sus nueve hermanos: Miguel, Rafael, Zoila, Carlos, Socorro, Rosa, Virginia, Javier y Antonio, quienes depositaron una rosa roja sobre el féretro, antes de que éste descendiera para darle sepultura.
MarÃa Elena de la Rosa, esposa de uno de los hermanos del presbÃtero, compartió que fue mucha gente la que acudió en el transcurso del dÃa y la noche del miércoles a expresar sus condolencias y aprovechó para agradecer, en nombre de la familia, todas esas muestras de cariño. “Los comentarios de todas las personas son de cariño y de afecto, él no tenÃa enemigos y en la familia era un pan de Dios con todos los niños, con todos sus hermanosâ€, comentó.
El obispo José Luis Amezcua Melgoza arribó al lugar y compartió con los presentes una carta que el nuncio apostólico, Christophe Pierre, hizo llegar a la Diócesis, con el objetivo de externar sus condolencias a los familiares del padre José Flores.
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El reloj marcaba varios minutos después de las 11 de la mañana, cuando arribó al recinto Morada de la Paz el cuerpo del padre José Flores Preciado, acompañado de familiares, amigos y fieles católicos. El pequeño recorrido de la carroza hasta el lugar que se dispuso para que ahà descansen sus restos estuvo cobijado por los fuertes rayos del sol que anunciaban la llegada del mediodÃa.
Rostros desencajados, miradas tristes ocultas detrás de las gafas para el sol; llantos contenidos, abrazos con la intención de confortar, pero que tal vez no lograron su cometido, esas fueron las escenas que se pudieron observar.
Comentarios de los presentes constataban la bondad, la humildad, la sencillez, la entrega y la pasión que caracterizaban al padre José. Estuvieron presentes sus nueve hermanos, Miguel, Rafael, Zoila, Carlos, Socorro, Rosa, Virginia, Javier y Antonio, quienes depositaron una rosa roja sobre el féretro, antes de que éste descendiera para darle sepultura.
Mientras se rezaba el rosario y se entonaban algunas melodÃas, los trabajadores del recinto hacÃan sus labores de sepultura.
Finalmente, se bendijo el sitio donde ahora descansan los restos del padre José Flores.
MarÃa Elena de la Rosa, esposa de uno de los hermanos del presbÃtero, compartió que fue mucha gente la que acudió en el transcurso del dÃa y la noche del miércoles a expresar sus condolencias y aprovechó para agradecer, en nombre de la familia, todas esas muestras de cariño. “Los comentarios de todas las personas son de cariño y de afecto, él no tenÃa enemigos y en la familia (con lágrimas en los ojos), era un pan de Dios con todos los niños, con todos sus hermanos. Era el mayor de 10 hermanos, y al fallecer sus padres se convirtió en la figura paterna de los demásâ€, comentó.
Por su parte, MarÃa Guadalupe Gallardo Muñoz, quien conocÃa al sacerdote desde hace más de 15 años, con lágrimas en los ojos y una voz temblorosa que denotaba su tristeza, externó que “era un hombre al servicio de Dios y de todos nosotros, que estuvo siempre atento a las necesidades. Es un hombre que amó mucho y en consecuencia fue querido por niños, jóvenes y adultos que lo conocimos y convivimos con él. Nos deja un gran testimonio para imitar. Sin duda, está en presencia de Dios, pues murió martirizadoâ€.
Agregó que en la Iglesia se inculca el valor del perdón y “sabemos y estamos ciertos de que él perdonó a los agresores. El señor obispo nos invitó a hacer lo que esté de nuestra parte para vivir con más bondad y de esta manera reducir la maldad en la que estamos inmersosâ€.
Señaló que confÃan en que las autoridades procedan como debe de ser y den solución al caso.
El obispo José Luis Amezcua Melgoza arribó al lugar y compartió con los presentes una carta que el nuncio apostólico, Christophe Pierre, hizo llegar a la Diócesis, con el objetivo de externar sus condolencias a los familiares del padre José Flores. “Con mucha pena he recibido la noticia del asesinato del reverendo padre José Flores, rector de la capilla de Cristo Rey, en la colonia Placetas, perteneciente a la Diócesis de Colima; en este momento, unido al pesar por tan triste pérdida, expreso mi pésame a todos ustedes, rogándole transmitir mis sinceras condolencias a los familiares del padre Flores.
“Que nuestra confiada oración sea un reconocimiento a la labor humilde y eficaz de un sacerdote que dedicó su vida al anuncio del Evangelio y que se esforzó por ser testigo del señor. Quiera él transformar su sacrificio en fermento de paz y una fuerte llamada a la conciencia y a la conversión de quienes hoy parecen haber hecho de la violencia su propia razón de existirâ€, leyó.
El novenario comenzará hoy en el templo de San José, los rosarios serán a las 6 de la tarde y después se celebrará una misa.
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