
Regresan los partidos del siglo
Hugo SÃNCHEZ
Están de regreso los partidos del siglo. Como siempre, tan deseados y tan esperados estos grandes duelos, que siempre causan mucha expectación no sólo en España, sino en todo el mundo, por tratarse de los dos mejores equipos del orbe y también por tener a los mejores jugadores.
PodrÃamos hablar de todos los jugadores de estos dos equipos, pero no me alcanzarÃa la columna, asà que comentaré algunos aspectos de los que más están llamando la atención: Cristiano Ronaldo y Lionel Messi.
Parece que los dos, antes del primer duelo de semifinales de la Copa del Rey, que se celebró ayer, se estaban entrenando y calentando motores para este primer duelo del año.
Por cierto, quiero compartirles una estadÃstica que involucra a estos dos goleadores. Resulta que Messi ha llegado a 202 goles en 235 juegos en la Liga de España, con lo cual se convirtió en el octavo jugador de la historia de la Liga que llega a 200 tantos. Delante de él todavÃa estamos Telmo Zarra (251), yo (234), Raúl González (228), Alfredo Di Stéfano (227), César RodrÃguez (223), Quini (219) y Pahino (210).
Zarra era el más joven en llegar a los 200 goles, pues tenÃa 29 años de edad cuando lo logró, pero ahora ese mérito también le pertenece al argentino, que apenas tiene 25 años.
Cristiano Ronaldo tiene 107 goles en la Liga española.
El duelo de esta tarde es trascendental, no solamente para las aspiraciones de ambos en este importante torneo, y que lamentablemente para el Real Madrid es una de las dos opciones que le quedan, prácticamente. De los tres torneos en juego, podrÃamos decir –no matemáticamente– que la Liga está perdida para los merengues.
Asà que estos partidos de la Copa del Rey y probablemente en la Champions, son duelos que se podrÃan dar entre estas dos grandes escuadras.
Tiene su correspondiente morbo este primer duelo en el Bernabéu, por todo lo que se ha estado hablando, tanto alrededor como dentro del vestuario blanco. Hay muchos rumores, hay muchas dudas, ha habido comidas, reuniones, ya que no es normal que el Real Madrid esté tan alejado de los primeros lugares de la Liga.
Parece que el desgaste está haciendo mella en el interior del vestuario merengue. Su mÃster está siendo cada vez más cuestionado; el ambiente en el Bernabéu está enrarecido, y cuando algo asà comienza a susurrarse es porque hay algo de nerviosismo y desacuerdo con algunas de las cosas que está haciendo y diciendo el timonel portugués.
Uno de los últimos detalles importantes que enturbió las aguas blancas fue el destituir del puesto titular a Ãker Casillas y que éste a su vez, para su mala fortuna, cayó lesionado de forma accidental, tras un golpe de su compañero Arbeloa.
Son de las cosas que van aconteciendo y metiéndose en una dinámica, en la cual la experiencia e inteligencia de Mourinho van a ser necesarias para alejar estas malas vibras que se están percibiendo en la Casa Blanca.
No quiero imaginarme que en el propio Bernabéu el Barcelona se imponga en este primer duelo, ni tampoco quiero imaginarme el ambiente que podrÃa vivirse por una nueva derrota más en casa con el máximo rival. Y tampoco quiero imaginarme que estos tres duelos que tendrán entre Copa y Liga en un mes, fueran los causantes de que la relación entre Real Madrid y Mourinho se desgaste al punto de que estos sean sus últimos juegos defendiendo la Casa Blanca.
Por supuesto que espero que todo esto se quede en una mera suposición, ya que lo que más deseo es que el Real Madrid llegue a la final de la Copa del Rey tras eliminar a nuestro máximo rival y, por supuesto, también me encantarÃa que en el juego de Liga los blancos recorten la gran distancia que aún tiene el Barcelona.
Como se darán cuenta, me estoy poniendo tanto pesimista como optimista en estas dos últimas cláusulas, pero la realidad la sabremos muy pronto, y ojalá que en mi próxima columna hable únicamente de la perspectiva optimista, que es lo que siempre me ha gustado.
Y no sólo veo los pros y los contras, sino que también me pongo en el lugar de Mourinho y creo que él está haciendo y pensando exactamente lo mismo que les he comentado.
¡Que te lo digo yo!
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