
Hay que mimar a nuestras estrellas
Hugo SÃNCHEZ
Estoy convencido que para todos los jugadores es un privilegio, un honor, una satisfacción y un gusto ser llamado a la Selección Nacional, pero también hay que entender y valorar lo que ocurre con varios profesionales, sobre todo aquellos que están jugando fuera de México, para que la convocatoria sea tomada con placer y seriedad.
Por ejemplo, en España, que es el lugar que mejor conozco, la convocatoria resulta atractiva porque los ingresos que se generan en la selección son inmensos y éstos son repartidos, según las informaciones que he recibido, al 50 por ciento entre la federación y los jugadores, en cuanto a temas publicitarios. Además, las primas, premios y viáticos que recibe cada integrante del equipo son muy buenos. Todo esto influye para que el entusiasmo de ir a esa selección sea tremendo.
Siempre hay que seguir lo bueno y fijarnos en lo que están haciendo los mejores. Debe imitarse la relación profesional y el trato que hay con los jugadores, porque es ahà donde los futbolistas comparan.
Es una realidad que los clubes cuidan sus intereses y presionan al jugador para que éste busque excusas para no acudir con sus equipos nacionales por diferentes razones: molestias fÃsicas, personales, en fin, hay muchas justificaciones que se pueden mencionar. Muchos jugadores, no sólo en México, sino en el mundo, en partidos oficiales han renunciado a su selección, algunos temporalmente, otros en definitiva y lo digo por experiencia propia...
Yo fui uno de esos casos, pues en la etapa de Emilio Maurer y Francisco Ibarra en la federación (1992), manifesté que mientras estuvieran estos dos directivos no irÃa al equipo nacional. ¿Recuerdan ese episodio? TenÃa mis motivos.
Obligación es una de las palabras que nunca me han gustado y que jamás utilizo en mi lenguaje deportivo. Hoy parece que quieren establecer que los llamados a la Selección sean una obligación y esto es un gran error.
No sé qué razones tenga Carlos Vela para negarse a acudir a los llamados de José Manuel de la Torre, al final ellos las sabrán, como yo supe las razones de Carlos Salcido, Pável Pardo y Ricardo Osorio, quienes después de haber disputado la Copa de Oro en 2007, me solicitaron no ser tomados en cuenta para la Copa América de Venezuela, que se disputó inmediatamente después.
A esto se juntaron otras situaciones que podrÃan haber afectado el desempeño de esta importante competición, pero afortunadamente se dieron soluciones sanas, humanas, con criterio, coherencia y los jugadores que llegaron: Jaime Correa, Fausto Pinto y Juan Carlos Cacho, estuvieron fascinados y motivados en colaborar, contribuyendo a esa gran actuación, al quedar en el tercer lugar, que es donde le corresponde estar al futbol mexicano: sólo detrás de Brasil y Argentina.
Hubo otro caso distinto, pero parecido en esa misma competencia. Jared Borgetti se lesionó en la Copa de Oro, pero estaba considerado para ir a Venezuela; ya se habÃa dado la lista para esa competición, por reglamento y José Francisco Fonseca, El KikÃn, no estaba considerado para la Copa América. Dados los acontecimientos, lo más lógico era que KikÃn fuera, pero Paco se sintió menospreciado, lo cual no era cierto, y rechazó viajar con nosotros; su lugar fue ocupado por Luis LandÃn. Sólo se podÃa llevar a 22 jugadores.
Otro caso similar fue la petición de Rafael Márquez para no jugar el partido por el tercer lugar de la Copa de Venezuela, lo que yo acepté, por lo que concedà el permiso.
Lo de Carlos Vela hay que tomarlo con la coherencia e inteligencia suficiente para no meterle miedo a los jugadores de que es obligatorio ir a la Selección. Los futbolistas deben querer estar por su propio gusto. Ahora la han tomado con Carlos, a pesar de haber existido muchos casos. Reitero, no conozco sus motivos, mas los puedo suponer, y todo lo haré de forma positiva, no de forma destructiva, como lo hacen otros.
A jugadores de tanta calidad y tanto talento como Carlos Vela nunca hay que renunciar a tenerlos, al revés, tenemos que apoyarlo si es que tiene algún problema; hay que entenderlo, si tiene algún motivo especial, y hay que motivarlo para que siga por el camino que ha llevado desde hace ya algunos años. Por el bien de él, por el bien de su equipo, por el de la Selección, por el bien del futbol mexicano, hay que mimar a nuestras estrellas, para que puedan rendir más y mejor.
¡Que te lo digo yo!
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