Secuestran a 41 para exigir fin de la ofensiva en Mali

EL UNIVERSAL

El grupo terrorista asegura tener a ciudadanos estadounidenses, franceses, británicos y japoneses

NUAKCHOT, Mauritania.- El grupo que ayer secuestró a varias decenas de extranjeros en el sur de Argelia exigió el fin de la ofensiva militar contra Mali para garantizar la seguridad de sus rehenes, que aseguran que son 41.
En un segundo comunicado enviado a la agencia privada mauritana ANI, este grupo, dirigido por Mojtar Belmojtar, asegura que tiene en su poder a siete estadounidenses y varios franceses, británicos y ciudadanos de otros países europeos.
El ministro argelino de Interior, Daho Uld Kablia, aseguró que Argelia no negociará con el grupo terrorista que mantiene a una veintena de rehenes extranjeros retenidos en unas instalaciones gasísticas situadas en el sureste de Argel.
Un grupo armado que ayer asaltó unas instalaciones de gas de BP en el sureste de Argelia, mantiene secuestrada a una veintena de trabajadores de nacionalidades noruega, británica, estadounidense, francesa y japonesa, según la agencia oficial argelina.
En el ataque de las instalaciones de tratamiento de gas, situadas en la provincia de Ilizi, fronteriza con Libia, murieron dos personas, una de ellas británica y otras seis personas resultaron heridas, cuatro de ellas agentes de seguridad argelinos y otras dos originarias del Reino Unido.
El complejo de tratamiento de gas, que se encuentra mil 600 kilómetros al sureste de Argel, en Ain Amenas, en la región de Tinganturin, está explotado por la empresa estatal argelina Sonatrach y las compañías British Petroleum y Statoil.
Un grupo radical cercano a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y dirigido por el argelino Mojtar Belmojtar, asumió la autoría del ataque a través de la agencia privada de noticias mauritana ANI y afirmó tener en su poder a 41 rehenes occidentales, siete de ellos estadounidenses.
Según el grupo, la operación es una respuesta a la injerencia flagrante de Argelia y a la apertura de su espacio aéreo a la aviación francesa para bombardear las zonas del norte de Mali, controlado por grupos armados salafíes desde el pasado junio.

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