Aumenta la agroindustria del coco; Colima es líder

Mariana OCHOA ANGUIANO

Más de 800 productores cultivan en 17 mil 291 hectáreas; en la entidad hay fábricas para procesar fibras, carbón, pulpa y copra, informa José Saúl de Santos

El presidente de los productores de coco en la entidad, José Saúl de Santos González, afirmó que tienen la expectativa de incrementar la producción de ese cultivo este año, para así mantener el liderazgo a nivel Latinoamérica en el procesamiento de derivados de ese fruto.
Abundó que con el apoyo de las autoridades estatales y federales, el Consejo Estatal del Coco iniciará la renovación de plantaciones, lo que impactará favorablemente a esa actividad y también a los más de 800 productores en Colima.
De igual manera, José Saúl de Santos indicó que Colima ocupa el segundo lugar nacional en producción de copra, “por lo que en este rubro también existe un área de oportunidad que debe explotarse, y para eso hay que buscar el respaldo de las autoridadesâ€.
Añadió que en el estado de Colima existen unas 17 mil 291 hectáreas cultivadas con las variedades Alto Pacífico y Amarillo Malayo, principalmente en los municipios costeros de Tecomán, Armería, Manzanillo, así como en Coquimatlán.
Indicó que en Colima se concentran fábricas para procesar derivados del cocotero, específicamente las que elaboran fibras y sustrato; carbón, pulpa fresca y deshidratada; copra y cascarilla para aceite, así como embotelladoras de agua de coco.


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“Los productores de coco en la entidad esperan incrementar este cultivo durante el año, con apoyo de las autoridades estatales y federales, ya que nuestro estado es líder en procesar derivados de este fruto en América Latinaâ€, informó el presidente de los productores de coco, José Saúl de Santos González.
Anunció que el Consejo Estatal del Coco impulsará la renovación de las plantaciones en beneficio de los productores, ya que además Colima ocupa el segundo lugar a nivel nacional en la producción de copra, con 21 mil 200 toneladas al año de este producto.
“Nos encontramos apenas por debajo del estado de Guerrero, pues el destino principal de la producción del coco es la generación de copra, de la que se obtiene aceite, por lo que en este rubro también existe una importante área de oportunidad para explotarâ€.
Refirió que aproximadamente un 20 por ciento de la producción de coco bola se destina a la copra por estar germinado o por quebrarse, mientras que un 10 por ciento es coco verde y el resto es coco apto para procesos industriales.
Explicó que en la entidad existen 850 productores que se dedican a esta actividad, con 17 mil 291 hectáreas establecidas en Tecomán, Armería, Manzanillo y Coquimatlán, en donde se cultivan las variedades Alto Pacífico y Amarillo Malayo.
Respecto al valor comercial de la producción de coco, señaló que asciende a más de 110 millones anuales, ya que del fruto se obtienen una serie de subproductos que son aprovechados por la industria.
Manifestó que a diferencia de otros estados productores, Colima tiene la más alta concentración de industrias del cocotero en América Latina, lo cual “coloca a nuestra entidad como el lugar natural para el desarrollo agroindustrial y a los estados del Pacífico como sus proveedores de insumosâ€.
Mencionó que actualmente Colima concentra fábricas que dan un aprovechamiento más integral al cocotero, tales como las que procesan fibras y sustrato; carbón, pulpa fresca y deshidratada; copra y cascarilla para aceite; embotelladoras de agua, coco como fruta fresca o congelada y, por último, la elaboración de dulces tradicionales, con la característica de que la mayor parte de estos productos salen fuera del estado.
“El ejemplo más notable es la pulpa deshidratada de coco, la cual se emplea en las panaderías pequeñas y grandes como Bimbo y Marinela; la industria galletera de diversos tipos. Lo mismo puede decirse para el volumen del aceite, para el carbón activado y para la fibra que se emplea en el sustrato vegetalâ€, por lo que sólo el 5 por ciento de la producción se comercializa como fruta para otras entidades.
En ese sentido, José Saúl de Santos indicó que estas agroindustrias van desde las empresas familiares hasta las que cuentan con altos niveles de tecnología. “Para muchos productos industrializados del coco, la demanda final no la constituye el consumidor final, sino otras industrias alimenticias para las cuales el producto del coco es uno más de los insumosâ€.
Por otra parte, indicó que continuarán con los trabajos de exterminio de las principales plagas que afectan a las plantaciones, como la del picudo prieto.

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