
CIDH pide tomar medidas ante violencia en penales mexicanos
EL UNIVERSAL
M脡XICO, D.F.- La Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) manifest贸 ayer su preocupaci贸n por los altos niveles de violencia en los centros penales del norte de M茅xico.
Lament贸 que en dichos centros penitenciarios constantemente se registran motines, enfrentamientos entre miembros de bandas criminales, fugas y otros des贸rdenes e irregularidades.
La Comisi贸n Interamericana reiter贸 su llamado urgente a las autoridades mexicanas, a fin de que adopten las medidas id贸neas, incluyendo reformas estructurales, destinadas a prevenir brotes de violencia en los centros penitenciarios.
En un comunicado, se refiri贸 a la muerte violenta de al menos 24 personas en el Centro de Reinserci贸n Social (Cereso) No. 2 de G贸mez Palacios, Durango, ocurrida el 18 de diciembre pasado.
El organismo inst贸 al estado de Durango a adoptar las medidas pertinentes para evitar la repetici贸n de hechos similares y a investigar y sancionar a los responsables.
A trav茅s de un comunicado, refiri贸 que, de acuerdo con informaci贸n ampliamente difundida, en la tarde del martes 18 de diciembre de 2012, al menos quince internos y nueve agentes de custodia murieron en un enfrentamiento con armas de fuego en el Cereso No. 2 de G贸mez Palacios.
鈥淒e acuerdo con la versi贸n de fuentes oficiales, a ra铆z de un intento masivo de fuga. Luego de estos hechos, m谩s de 500 reos habr铆an sido trasladados del referido centro penal, adem谩s a煤n habr铆a varios heridos de gravedad鈥, a帽adi贸.
Por ello, la CIDH subray贸 que los estados, como garantes de los derechos de las personas privadas de libertad, tienen el deber fundamental de asegurar el control y la seguridad interna de las c谩rceles.
鈥淓l debido control por parte de las autoridades del orden interno en las c谩rceles es el presupuesto esencial para garantizar los derechos humanos de las personas privadas de libertad鈥, asent贸.
Los estados, a帽adi贸 el organismo humanitario, tienen la obligaci贸n de investigar de oficio y con la debida diligencia todas aquellas muertes de personas que se encuentran bajo su custodia.
Apunt贸 que las investigaciones no s贸lo deben estar orientadas a establecer los responsables materiales de los hechos, sino a los posibles autores intelectuales y a aquellas autoridades que por acci贸n u omisi贸n pudieran haber tenido alg煤n grado de responsabilidad.
鈥淟a Comisi贸n Interamericana manifiesta una vez m谩s su profunda preocupaci贸n por los altos niveles de violencia en los centros penales del norte de M茅xico, en los que constantemente se registran motines, enfrentamientos entre miembros de bandas criminales, fugas y otros des贸rdenes e irregularidades鈥.
La CIDH record贸 que ya se ha manifestado por la muerte de 44 internos del Centro Penal de Apodaca, Nuevo Le贸n, ocurrida el 20 de febrero de 2012; la muerte de al menos 30 reclusos del Centro de Ejecuci贸n de Sanciones de Altamira, Tamaulipas, el 4 de enero de 2012; la muerte 17 reos del Cereso de Ciudad Ju谩rez, Chihuahua, el 25 de julio de 2011, y la de 23 reclusos en el Cereso No. 1 de Durango, ocurrida el 20 de enero de 2010, en tres ri帽as simult谩neas producidas en ese establecimiento.
Ante tales sucesos, reiter贸 su llamado urgente a las autoridades mexicanas, a fin de que adopten las medidas id贸neas, incluyendo reformas estructurales, destinadas a prevenir brotes de violencia en los centros penitenciarios.
鈥淓n este sentido, la CIDH subraya que el desarme de la poblaci贸n reclusa y los controles efectivos del ingreso de armas y otros objetos il铆citos en los centros penales, as铆 como la prevenci贸n de las actividades de las organizaciones criminales presentes en las c谩rceles, son medidas concretas que el estado debe adoptar para reducir los 铆ndices de violencia carcelaria y para evitar la repetici贸n de hechos de violencia similares鈥.
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